NOISE MAGAZINE

El Significado de ser Mujer

Por Cinthya Roura

Guerrera, fiel, fuerte, amorosa, inteligente, hermosa, trabajadora, madre, valiente, bonita, bella, femenina, hermana, independiente, maternal, hogareña, tierna, empoderada, feminista, desigual, adaptable y sentimental son solamente algunos adjetivos que se han utilizado históricamente para describir a las mujeres. Si bien hoy en día seguimos escuchando esas palabras cuando nos referimos a la mitad de la población, el tono y tema de la conversación ya empiezan a mostrar un cambio que, sin lugar a dudas, inspira un futuro prometedor. 

Aristóteles decía que “la mujer es mujer en virtud de cierta falta de cualidades”  mientras que Santo Tomás decretaba que las mujeres eran “hombres incompletos”, “seres incidentales”. En relación a esto, Simone de Beauvoir en “El Segundo Sexo”  (1949) nos hace notar cómo históricamente la mujer ha sido “determinada y diferenciada en relación al hombre;  Él es el sujeto, el absoluto. Ella es el otro.” ((p. 26).  Si bien podemos notar un gran cambio en la ideología de la sociedad de Aristóteles, a Beauvoir o a aquellas de hoy en día, aún nos queda un gran camino por recorrer.

Similar a filósofos y escritores, nosotras mismas como mujeres hemos ido cambiando la manera en la que nos vemos a nosotras mismas y nos describimos en cuanto a nuestro entorno. Basta con  hablar con un par de mujeres de la generación baby boomer  para darnos cuenta que la mayoría de ellas siguen describiendo a las mujeres en base a roles de género como lo son el de madres, hijas, hermanas o esposas. Por el otro lado mis compañeras millenials en su mayoría al hablar de mujeres utilizan palabras como “empoderada”, “guerrera”, “independiente” y “valiente.” Esto nos habla de la evolución de la definición de la palabra “mujer” y de nuestra capacidad de re-descubrimiento.

Movimientos mundiales como #MeToo y #Time’sUp y nacionales como #SiMeMatan y #AcosoEnLaU han ayudado a evidenciar y tipificar la desigualdad que existe entre los sexos y las consecuencias que ésta trae consigo en diferentes ámbitos.  La realidad es que no solamente en Hollywood ocurren estas disparidades, sino que en nuestra vida diaria somos testigos y muchas veces víctimas de ellas. 

Y es que día con día vivimos bombardeados de información proveniente de diferentes medios de comunicación que, de una manera u otra, dictan la manera en la que debemos de comportarnos.  Es por esto que no debe de sorprendernos cuando nuestros arquetipos como mujeres están basados íntegramente en lo que vemos en películas, series, publicidad, o redes sociales. 

Las películas nos muestran constantemente a madres de familia, villanas, víctimas, seres sexuales, mujeres consideradas bellas pero poco inteligentes o peor aún mujeres vistas meramente como el interés amoroso del personaje principal sin ninguna ambición propia. Si bien estas mujeres existen en el mundo real, es evidente que no representan el amplio espectro de dimensiones que una misma mujer puede llegar a tener.  Una mujer puede ser madre y al mismo tiempo un ser sexual; una mujer puede ser considerada bella por la sociedad y al mismo tiempo contar con gran inteligencia. Una mujer puede ser todo lo que ella decida que quiere ser y eso no la hace menos mujer.

El significado de ser mujer lo determina cada una de nosotras desde el momento en que abrimos los ojos e iniciamos nuestro día. Lo definimos con cada acción que realizamos: cada vez que nos dicen que no podemos hacer algo porque somos mujeres y probamos lo contrario, cada vez que damos más del 100% en nuestros proyectos,  cada vez que nos apoyamos unas a las otras, cada vez que rompemos estereotipos, y sobre todo cada vez que decidimos que calladitas no nos vemos más bonitas y alzamos la voz por nuestros derechos.

Instagram: @cinthya.roura