NOISE MAGAZINE

A love story: La historia detrás de un bikini

Por Melissa Jáuregui

Siempre me gustó la moda, desde pequeña sabía lo que quería estudiar, (algo por lo cuál estoy agradecida ya que muchas personas no logran encontrar su pasión). Diseño de moda siempre fue la primera opción para mi carrera profesional. Sabía el camino que debía seguir, los conocimientos básicos que tenía que aprender, las habilidades que tenía que adquirir, y algunos retos que me imaginaba tendría que atravesar. Mi mete metódica tenía todo calculado y organizado para simplemente ejecutar la labor. Mi sorpresa no llegó hasta casi 3 años de estudiar la carrera de moda completa (mujer, hombre, niño, novias, etc.). Mientras seguía en el camino adecuado, algo parecía faltar. La chispa entre mi muy anticipada carrera de moda y yo, se había apagado. ¿No entiendo que está saliendo mal? ¿Me he equivocado todos estos años?
 
No fue hasta un evento inesperado y realmente gracioso (ahora que lo pienso), el cual incluyó; unas vacaciones, la pérdida de mi vida en el sur de Monterrey, la compañía de mi mejor amiga, muy poco dinero y un encuentro fortuito; el bikini. Un par de semanas después estaba preparada para dar el gran paso; «Mamá, Papá, quiero cambiar de carrera». «Ya tienes casi 3 años estudiando moda, ¿por qué el cambio? ¿qué pasó?, dijeron mis Papás. «Ya sé cuál será mi especialidad, los trajes de baño», respondí y lo demás es historia. 
 
Volver a comenzar desde 0 en mi carrera, fue un cambio necesario, no me importó empezar desde el inicio. No me arrepiento ni un solo momento, como de aquellas escenas épicas en las películas, donde la protagonista le llega ese momento de claridad, ¿todo este tiempo estuviste aquí? ¡Qué tonta fui! 
 
Y te preguntarás, ¿por qué «comenzar de 0»? ¿Acaso no es lo mismo? Bueno, en realidad, no. La manera de crear  y confeccionar un traje de baño es muy diferente a cualquier otra prenda. El trabajo desconocido de crear y diseñar trajes de baño puede decirse que es un arte poco reconocido, ya que la manera de confeccionar y diseñar un traje de baño es muy compleja.
 
El arte de crear una pieza «diminuta» comparada a un vestido de alta costura no está tan lejos de ser parecido, en realidad el proceso es similar. Aunque un traje de baño jamás va requerir 200 horas (o más) de trabajo como una pieza de alta costura, si requiere más horas y tiempo que cualquier otra prenda. 
 
Hablando específicamente del bikini, aunque no lleva mucha tela (muy poca en la mayoría de los casos), el tiempo de producción no se basa en los pocos metros de tela que requiere, sino en la técnica que exige para crearlos. Incrementando aún más si es hecho a mano o si el diseño tiene alguna técnica artesanal como el tejido o bordado. Hay muchos aspectos técnicos para el diseño de un traje de baño que lo hacen mucho más complicado y laborioso, (que cualquier otra prenda) por ende su costo también se eleva. 
 
Si bien, un traje de baño siempre es sinónimo de vacaciones, tiempo relax o simplemente días asoleados, no significa tranquilidad en el taller de producción. Es importante enfatizar que para que un traje de baño funcione completamente (entiéndase por; que la prenda tenga larga duración, que nos quede justo al cuerpo, que no se despinte, que no se aguade, entre muchas otras) la selección de tela debe ser fundamental. Principalmente debe tener la elasticidad adecuada, y claro que debe ser resistente al cloro, haciendo complicada la producción de este mismo. Ahora, los trajes de baño para que se ajusten perfecto a nuestro cuerpo, deben llevar elásticos en sus extremos, copas, broches, tirantes de ajuste y en algunos casos (si el diseño lo requiere) varillas para mantener todo en su lugar. Finalmente debe llevar forro para que tenga mayor soporte y no se transparente nada. Todo este proceso sin incluir, lo que anteriormente mencioné, el trabajo artesanal como tejidos, bordados, decoraciones, etc. (Se puede definir por igual como trabajo artesanal, el crear un traje de baño sin que lleve esto último).
Es por estos aspectos que los trajes de baño son «costos», porque básicamente estás comprando  largas horas de producción, tiempo y dedicación, por una prenda pequeña. Un traje de baño con un precio «alto» siempre será una buena inversión y valdrá la pena porque obtienes lo que compraste. Si se cuida adecuadamente, te durará por años.
 
El bikini tiene una gran historia detrás. La pieza emblemática ha tenido un largo camino lleno de polémicas y disturbios creados por la sociedad para oprimir a las mujeres, y así poder controlar la manera de como vestirse, incluso en la playa.
 
Para mí, es más que la pieza clave del verano, es una prenda que representa un antes y después en la historia de la liberación femenina. A partir de su nacimiento, nada volvió a ser lo mismo. Siempre estuvo ahí, simplemente no había visto el panorama completo. Mientras algunas personas visten un traje de baño para cubrir su cuerpo, yo utilizo mi bikini para no esconderlo.
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