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Palabras millennial que excusan problemas: infidelidad, abandono y abuso

Por Hiram Pinto

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Hace unos días me encontraba leyendo los blogs que usualmente visito y dio la casualidad de que en más de dos entradas se encontraba un término que hasta entonces, para mí era desconocido. 

Tengo que admitir que casi me da un ataque cuando me puse a investigar de que se trataba.

Una pregunta: ¿Alguna vez has estado en una relación mientras te mantienes en contacto con otras personas de manera “amigable”; personas con las que no estás teniendo citas, o con las que no estás cogiendo, pero con las que te gustaría salir o saldrías si tu actual relación no funciona? Tal vez siempre les regalas un ‘corazón’ a sus tweets, o reaccionas con un ‘me encanta’ en sus historias de Instagram, ocasionalmente les comentas o los etiquetas en posts de Facebook, inclusive tienen una conversación que se mantiene viva a través de los días, pero sin hacer nada para llamar la atención. Pues felicidades, eres un patán.

Bueno, al menos según el Internet sí lo eres. Se llama cushioning (en español literalmente se traduce como amortiguación pero coloquialmente lo conocemos como “el ganado”, ya saben.) y se describe como el trato con personas con las que puedes chatear o coquetear, que sirven justamente como amortiguadores de tu atención o tu tiempo para tu relación principal que puede o no funcionar.

Frases como “Por suerte me he mantenido en contacto con Pablo y Víctor”, “No creo que esté funcionando con Paula”, “Todo va muy bien con Isabel, pero Marcela me ha estado hablando mucho” son claros ejemplos del término del cuál el Internet ha estado enamorado durando los últimos meses, son pensamientos que encabezan los títulos de los blogs más recientes: “La nueva cosa de la cuál preocuparse en tu relación” pero que realmente es una nueva manera de describir una vieja costumbre: la infidelidad.  

“El cushioning no es algo nuevo, es sólo una palabra millennial para una antigua práctica mejor conocida como engaño. Una cosa es no estar seguro de hacia donde vas con alguien cuando recién se conocen, pero si ya estás pasando tiempo en serio con una persona –y peor aún, si él o ella piensan que se está en una relación monógama– dar a otros la sensación de que todavía estás interesado, es deshonesto e injusto para todos los involucrados.” dice Tracey Williams, terapeuta experta en relaciones de pareja. 

En Reddit, el portal con temas abiertos más grandes de la web, el usuario MessyBixenspan comenta: “Eww, ese es el problema con los viejos de ahora. Primero definan lo que es “engañar” y después abran sus bocas. Engañar es participar activamente en una relación emocional o física mientras se está en una relación monógama comprometida con otra persona. En cambio, el cushioning no es hacer trampa; es simplemente darse cuenta que en algún lugar de la parte posterior de nuestra mente, hay otras personas con las que podríamos salir en caso de que las cosas con nuestra actual pareja no funcionen. Ya saben, gente que ya conocemos y con la que interactuamos, inclusive nuestras parejas pueden conocerlas, porque forman parte de nuestros contactos, nuestros likes de Instagram y los comentarios y todo. Nuestro respaldo. Es lo que todo el mundo hace.” 

Lo molesto del tema es que alguna personalidad de Internet se sintió obligada a asociar el término a una práctica común, y ahora todos corrieron hacia el cushioning para protegerse de sus actos, debatiendo sus méritos y porqué es el mejor término que existe.

Tal vez te llevas bien con un colega o hay alguien en tu círculo social que siempre te ha parecido interesante, no estás haciendo algo al respecto –ósea, no estás saliendo o buscando un encuentro sexual con ellos.– pero mantienes algún tipo de amistad o de interacción positiva. Podrías llamarlo, “tener amigos que encuentras atractivos”. Podrías llamarlo, “estar y sentirse vivo”. Podrías llamarlo, “lo que todas las personas han hecho desde el principio de los tiempos”. Podrías llamarlo, “darse cuenta de que hay más de una persona interesante que se cruzará en mi camino con la que podría ser compatible”. Podrías llamarlo, “la persona con la que me encuentro se convierte en una primera opción, pero si no está, ya tengo a dos más”. Podrías llamarlo de mil maneras, tal vez comiences a salir con ellos en algún punto, o tal vez no. Pero más vale que seamos amigables y mantengamos las puertas abiertas, ¿no?. (Nótese el sarcasmo en este párrafo, por favor.)

El cushioning es, una más de otras mil palabras de Internet que tratan de describir los problemas actuales de pareja que solíamos llamar de otra manera en el pasado, pero todos ellos, en esencia, hacen una cosa: reflejan algún nivel de desinterés hacia una persona, sólo varían la técnica con la que se jode a esta persona que ha decidido entregarte su corazón. El internet tenía razón, definitivamente eres un idiota, pero no necesariamente un infiel. Justo el tipo de idiota que probablemente está un poco aburrido y le gusta la atención que otras personas –que realmente no le atraen por el momento.– le darán en un futuro. 

Por el ejemplo, el ghosting (en español se traduce como efecto fantasma) se refiere a cortar todo contacto, usualmente abruptamente y de la nada, cuando la relación no está funcionando para ti. Ghosting suena mejor, por supuesto, pero la práctica es tan antigua como el “dejar que se desvanezca”. Sea como sea que lo llames, una persona se deshará de la otra con el tiempo, es sólo una cuestión de cómo y cuánto tiempo te tome, y claro, como decidas llamarlo.

Luego está el breadcrumbing (traducido como migajas de pan) y el benching (algo así como estar en la banca), los primos más cercanos del cushioning. El primer término significa repartir los suficientes bocados de interés para que alguien permanezca interesado y en el anzuelo, aunque nunca se tiene la intención de materializar una relación real –ya sea en persona (porque se conocieron en Internet), o emocionalmente en términos de compromiso real.– Y el segundo término es mantener a alguien fuera del juego, pero en el equipo. Lo que diferencia a ambas es la calidad y la frecuencia de contacto. En otras palabras, hablas mucho con algunas personas con las que no quieres estar ahora mismo. Sólo hablas un poco con los demás. Esto no es una revelación, ni en el concepto ni en la práctica, y la sugerencia de que la monogamia signifique que nunca coquetees o interactúes con otras personas con las que podrías terminar si las cosas salen mal es casi puritana, dada la constante inmersión en la vida de los demás que mantenemos en todo momento a través de las redes sociales. (Hay que mantener los ojos bien abiertos, a éstas nuevas prácticas modernas y también al sarcasmo de éstas últimas líneas.)

Existen ejemplos más atroces de estas nuevas palabras millennials que buscan apaciguar los actos inmorales con un término; el stealthing (ocultación, en español.) es un término que explica cómo los hombres se quitan subrepticiamente el condón a mitad del sexo y no se lo dicen a su pareja.

La verdad es que, estamos ideando palabras para lidiar con la misma y triste verdad que siempre hemos tenido que afrontar: Las relaciones deben de ser mutuas y a menudo no lo son. Ghosting sonaría mucho peor si lo llamáramos “ser un cobarde inmaduro”. Y breadcrumbing tendría una connotación muy diferente si lo llamáramos “ser emocionalmente manipulador”, ¿cierto?, entonces ¿porqué ponemos términos para las cosas que sabemos harían daño a los demás? Probablemente porque queremos justificar nuestras acciones –que sabemos, por ende, son erróneas.– y así suavizar la culpa.

Cabe aclarar que con este texto no pretendo dar a entender que cuando te encuentras en una relación pierdas los lazos que has formado con personas a las cuáles les tienes cariño o con las que tienes una amistad firme, sino invitar a la reflexión y ver un poco más allá de nuestros actos, de darle un significado real a todos éstos términos modernos que tratan de normalizar acciones sólo poniéndoles nombres bonitos. Es un argumento difícil, seguro, pero tanto las acciones como las palabras importan en este tiempo y reducir estas prácticas a lindos memes distrae de lo que realmente son.

Instagram: @Thebabymilk

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