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Las niñas son el cambio

Por Cynthia González

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Cada 8 de marzo se conmemora el día internacional de la mujer desde 1911. Este año, la ONU nombra a la igualdad, la inteligencia y la innovación como el tema del día con la finalidad de concientizar acerca del asunto que respecta a las mujeres en este ámbito.

La fecha es importante para reflexionar acerca del papel que jugamos las mujeres a nivel social, por otra parte, no debemos olvidar que antes de ser mujeres, fuimos niñas.

Durante la infancia, la cultura contribuye a la formación de patrones y estereotipos de acuerdo al género que al crecer influyen en los intereses y maneras de pensar de la persona al igual que sus experiencias en esta etapa con los espacios de socialización temprana como lo son la familia y la escuela.

Día a día, miles de niñas son violentadas de manera física y/o psicológica. Primeramente, los entornos familiares- sociales intervienen en la percepción acerca de su género, seguido a esto los medios de comunicación agregan estándares de belleza, construcciones de la feminidad y una hipersexualización de la infancia

El patriarcado ha fluido de manera natural que el poder que ejerce hace una difícil detección del mismo y, por lo tanto, una reproducción. Conductas que nos acompañan desde el nacimiento e incluso antes del mismo.

El lenguaje que se recibe desde el nacimiento nos conduce directamente a la forma en la que debemos comportarnos y pensar al ser niño o niña; la ropa, los juguetes, los juegos e incluso la forma de expresión conforman el mensaje acerca de nuestro género a nivel social. Esto ocurre en todas las sociedades, desde la más avanzada hasta la menos poderosa.

En múltiples situaciones la hipersexualización de las niñas viene del pensamiento patriarcal de ver a la mujer como objeto, motivo de intercambio, maltrato, careciente de pensamiento y voluntad propia que impacta en la transmisión de generación en generación.

Nuestra sociedad, mayormente se percibe como una sociedad patriarcal, por lo tanto, el introducir y erradicar estas percepciones culturales es complicado.  Sin embargo, un estudio publicado por Violence Prevention Initiative señala la intervención para el empoderamiento de cientos de niñas y de esta manera prevenir la violencia contra las mismas a futuro.

El apoyo de padres y docentes en este programa preventivo ayuda a la sensibilización y cuestionamiento cultural para encausar el desarrollo adecuado de la equidad. El conocer y detectar la agresión para hacer una intervención temprana con la finalidad de entender las necesidades que se tienen, para afrontar y solucionar los conflictos en un ambiente de respeto, colaboración y motivación.

Por ello, hemos de actuar buscando espacios abiertos al dialogo y reflexión de la igualdad, buscar defender los derechos de las niñas, para ser niñas.  Si contribuimos de esta manera la formación de niños y niñas en un espacio de igualdad y respeto, permitiéndoles descubrir, jugar y decidir, favoreceremos el crecimiento y la individualidad del niño, por lo tanto, podemos hacer un cambio y tener un mejor futuro para ellos.

Cynthia González

Psicóloga

Psi.cynthiagonzalez@gmail.com

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