NOISE MAG

¿Las cosas se arreglan solas?

Por Cynthia González

Share on facebook
Share on twitter

“Iba por la calle con dos amigos cuando el sol se puso. De repente, el cielo se tornó rojo sangre y percibí un estremecimiento de tristeza. Un dolor desgarrador en el pecho”. Munch, acerca de su obra “el grito”

A pesar de que se tiene conocimiento acerca de lo que la depresión engloba, debemos mencionar que no solamente hablamos de una tristeza profunda, sino que hay muchos otros síntomas que pueden estar vinculados a lo que está incomodando a la persona.

Muchas veces, las personas llegan a consulta con una sensación de tristeza profunda a la cual a un no logran ponerle nombre, mucho menos razón de ser. La incertidumbre crece, notan como han experimentado otros sentimientos o síntomas que se van hilando a su sentir.

En ocasiones, la depresión puede manifestarse con una falta de interés en las cosas, perdida de atención y memoria, rabia o irritabilidad, falta de apetito o apetito elevado, crisis de ansiedad, sensación de estar empeorando, apatía, entre muchos otros; siendo síntomas que la persona difícilmente logra visualizar y entender lo que está sucediendo.

La depresión es un padecimiento silencioso, expansivo y abstracto. En México, la salud mental decrece drásticamente y esto se ve reflejado en la población que la padece; tan solo en el 2017 el INEGI documentó que 34.85 millones de personas se han sentido deprimidas, sin embargo, la depresión sigue siendo un conflicto que se enfrenta en silencio.

Aunque el tema ha sido hablado y trabajado por distintos medios; algunas veces pedir ayuda resulta complicado, dado que pueden sentir que a nadie le interesa o no quieren hacer sentir incomodos a las personas que se encuentran a su alrededor. No obstante, existe la necesidad de contar con alguien y saber que las cosas por las que está pasando, pueden mejorar.

Desde otro ángulo, los que se encuentran cerca de la persona que atraviesa por una depresión les resulta complicado acompañar y apoyar al mismo, debido a que no se puede saber cómo enfrentarlo y actuar.  Es frecuente mostrar interés por cambiar el estado de animo de la persona y preocuparse por su salud física y mental. Algunas veces, en la ansiedad por mejorarlo rápidamente se utilizan frases como “no estas deprimido, solo es un mal rato”, “haz algo y se te pasara”, “no es tan malo como piensas”, etc., etc., etc..; sin embargo, es importante mencionar que esto solo contribuirá a la sensación de incomprensión y frustración de la persona.

Para ello, es significativo que las redes de apoyo puedan identificar los sentimientos y sensaciones que el escenario les despierta, reconocer que son los temores individuales y las cosas que esta situación revive en nosotros, para de esta manera estar conscientes de lo que sucede y discernir e intervenir de mejor manera, para lograr comprender como se siente, acercarnos y fortalecerse como un vínculo.

Finalmente, acudir con un especialista, puede orientarnos y ayudar a identificar lo que sucede y el origen del mismo, viendo más allá de un diagnostico un síntoma de una dolencia, algo que nos afecta profundamente que se manifiesta de esta manera y que a pesar de que parece muy confuso y doloroso, es parte de un proceso sanador, Buscar un espacio es un agente de cambio, es prestar atención a nosotros mismos, a no esperar a que las cosas desaparezcan solas, porque asi como no desaparecen, no aparecen solas. Entender que hacer algo por nosotros es importante, y que siempre habrá un lugar donde se le dará su espacio

Lic. Cynthia Gonzalez

Psicóloga

Psi.cynthiagonzalez@gmail.com

Share on facebook
Share on twitter