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Ni matriarca, ni patriarca: feminista

Por Alina Tijerina

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Durante mi vida como feminista me han tocado muchos tipos de personas que reaccionan distinto cuando les platico del tema. Por lo general están las personas que apoyan el movimiento y se consideran parte de él, pero por otro lado están aquellos que no logran entenderlo y consideran que se trata de mujeres que “odian” a los hombres. Pero por más que les explicara lo que el feminismo es, la base de ello, dichas personas seguían metidas en la idea de que las “odia hombres” no eran personas justas y que por ello el feminismo era malo. Decidí platicarlo con una amiga que me ayudó a determinar cómo hacerme entender que el feminismo no es odio, si no amor.

Ahí les va: existe lo que es el matriarcado, el patriarcado y el feminismo. El matriarcado se define como “época o sistema social en el que las mujeres ejercen las atribuciones de mando” (RAE, 2019); el patriarcado, por otra parte, es lo opuesto en cuestión de género: “predominio de la autoridad de los varones en una sociedad o grupo social” (RAE, 2019). Y, finalmente, el feminismo: “un movimiento social y político que se inicia formalmente a finales del siglo XVIII y que supone la toma de conciencia de las mujeres como grupo o colectivo humano, de la opresión, dominación, y explotación de que han sido y son objeto por parte del colectivo de varones en el seno del patriarcado bajo sus distintas fases históricas de modelo de producción, lo cual las mueve a la acción para la liberación de su sexo con todas las transformaciones de la sociedad que aquella requiera.” (Mujeres en Red, 2019). Habiendo ya definido los términos podemos comparar de qué trata cada uno y por qué todos son diferentes. Pero lo más importante aquí es demostrar que el matriarcado y el feminismo no son lo mismo. Esto es clave, ya que, en muchas ocasiones el matriarcado extremo es el que puede llegar a concebir una vibra de violencia hacia el hombre por parte de la mujer. Sin embargo, el feminismo entra en cuestión para combatir el patriarcado, pero no crear el matriarcado. ¿Muy confuso? Es en realidad bastante sencillo: las mujeres que buscamos salir de la opresión que el patriarcado ha ejercido sobre nosotras queremos ser reconocidas como humanos, literalmente, obteniendo los mismos derechos y respeto que los hombres. Básicamente buscamos la equidad, no igualdad ya que no somos seres iguales. En la equidad está el respeto mutuo, pagas iguales, el término de la mujer como objeto sexual y la paz. El fin no es derribar al hombre, es acompañarlo. Es liderar de la mano porque, seamos realistas, uno sobre los otros jamás ha funcionado. Y así como los hombres reinan, las mujeres lo podrán hacer, dando un resultado que combine las mejores cualidades de ambos y que se genere, al fin, la paz. Incluso, el feminismo inclusivo es aquél que no solo lucha por las mujeres cis-género, es el que lucha por todos los que el patriarcado oprime (léase comunidad LGBTQ+).

Como feminista sueño con que el patriarcado termine sin violencia y que todo ser, sin exclusión alguna, pueda convivir y generar un ambiente mucho más pacífico y organizado. Así como el hombre me ha causado miedo al caminar por las calles, yo no deseo hacer lo mismo para él. En lo personal, si me paro en una marcha, no empujaré al hombre que apoye el movimiento, caminará a mi lado sabiendo conscientemente que el feminismo es la solución para que la sociedad mejore sustancialmente. Así que, si alguien vuelve a preguntar, no, no odio a los hombres, solo les pido me escuchen, respeten y luchen a mi lado porque ya es hora de evolucionar.  

Instagram: @Alinatijerina

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