NOISE MAGAZINE

Monterrey, ¿una ciudad bien?

Por Cinthya Roura

Ya hablamos mucho sobre niños bien, niñas bien y hasta low key nos identificamos un poco con algunas de las situaciones que platicábamos porque let’s face it, ¿quién de nosotros no creció con escuchando y/o presenciando situaciones clasistas, discriminatorias, machistas…. ? Should I continue?

No es sorpresa que en una ciudad como Monterrey que BRILLA (sobre todo en los últimos días) por su conservadurismo y por ende machismo, saber de niños y niñas “bien” sea (como diría cualquier baby boomer) el pan de cada día.  Si bien nuestra ciudad se jacta de ser moderna, industrial, tecnológica y sobre todo, de producir a más ingenieros que cualquier otra, en el ámbito social nos falta y BASTANTE.

En nuestra vida, es muy probable que hayamos escuchado a algún “mirrey”, (dueño de una start up financiada enteramente por su papá), decir que los pobres son pobres porque quieren. Lo que no sabe Rodri es que la burbuja en la que vive no le permite ver más allá del privilegio que goza y que vestirse con la bomber jacket de “Mexico is the shit” no hace nada por cambiar la situación política, social o económica del país.

El gobierno y los políticos también hacen de las suyas, en la última edición de #MonterreyViveEnElSiglo X, el 15 de Octubre, el Congreso del Estado de Nuevo León decidió aprobar, con solamente 5 votos en contra, la mal-llamada “objeción de conciencia” en la Ley Estatal de Salud. ¿Qué significa esto? Los “profesionales de la salud” podrían negar sus servicios a personas de la comunidad LGBT+,  indígenas, migrantes, mujeres que desean terminar con su maternidad, y a grupos marginados en general bajo la justificación de creencias éticas, morales o religiosas. Así como lo escuchan, las personas que se supone “deben de cuidar de nuestra salud” son las mismas que podrían negarse a hacerlo por el simple hecho de que su manera de pensar no vaya con nuestra manera de vivir.

Otros que también viven en no sé qué siglo son los integrantes del Frente Nacional por la Familia que, si bien no son exclusivos de Monterrey, sí cuentan con una población significante en nuestra ciudad. Aquí la situación es un poco más confusa porque si nos basamos enteramente en su nombre, las acciones realizadas por el grupo no tendrían porque representar nada negativo, pero tristemente, la realidad es otra. Aquí mis compañeros conservadores argumentan que la ideología de género daña la “inocencia de los niños”  y sobre todo argumentan que la familia es la “natural” (como ellos le dicen) y está conformada entonces por papá, mamá e hijos. A todas esas personas, yo les digo  (como bien lo dijo la nueva campaña publicitaria de la Casa de las Flores): #NoTeMetasConMiFamilia.

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Podría continuar con muchos más ejemplos de situaciones, ideologías u organizaciones que impiden que nuestra ciudad de verdad avance y progrese como lo podría hacer pero creo que con los mencionados tenemos una visión bastante clara sobre la situación en Monterrey y el país. Aún así, en medio de tantos niños y niñas “bien”  hay muchísimos otros que sí se cuestionan constantemente y están luchando por lograr un mundo mejor. Es gracias a todos ellos que hemos sido testigos de grandes cambios en nuestra ciudad y país a lo largo de la historia. Esas personas rebeldes fueron las que obtuvieron el voto para las mujeres, fueron aquellas que también lograron legalizar el matrimonio LGBTQ+ en varios estados de nuestro país y son también aquellas personas que, no se quedan calladas ante las injusticias y deciden alzar la voz por lo que creen para, finalmente, cambiar la historia.

Instagram: @Cinthya.roura