NOISE MAGAZINE

El impacto de la mini falda

Por Danna González

En tiempos actuales se nos haría ridículo que nos quisieran prohibir algo tan banal como el largo de nuestra falda o vestido, ya que desde que el ser humano tiene consciencia ha utilizado su vestimenta como una forma de expresarse, de individualismo. Ya sea dando un mensaje en concreto o simplemente para mostrar visualmente a que grupo social pertenece.

La creación de la minifalda se le acredita a la británica Mary Quant, aunque hay quienes aseguran que debe compartir el título con el francés André Courrèges. Quant ha declarado que ni ella ni Courrèges inventaron nada, pues las mujeres en los sesentas ya utilizaban faldas muy cortas en las calles de Londres y Nueva York. Tal vez ambos tuvieron la misma idea, pero definitivamente fue ella quien la popularizó.

La modista se atrevió y fue un paso más allá de lo convencional y recortó las faldas otros 15 centímetros. El invento se presentó en un desfile en 1964 y si bien la esperada reacción del público levantó duras críticas, en especial de los sectores más conservadores que lo consideraban un escándalo y algo indebido, entusiasmó a ese público joven que estaba harto de vivir de la misma manera en que lo había hecho la anterior (y de la anterior) generación ya que usualmente en los cincuentas y cuarentas el único target de las marcas eran los adultos, los adolescentes se conformaban con esas prendas. Pero tanto fue el éxito de la minifalda, que hoy en día se sigue utilizando y adaptando. Sin duda es algo que nunca pasará de moda.

¿Por qué fue una prenda crucial para la liberación femenina?

La minifalda fue un fenómeno extraordinario y llegó junto a la segunda ola del feminismo, al lado de los los inicios del movimiento de liberación sexual debido a la invención de la píldora anticonceptiva, que ayudó a cambiar como las mujeres se veían a sí mismas, más allá del estereotipo. Tuvo un gran impacto en la cultura emergente y era en gran medida una expresión de esas mujeres jóvenes cansadas de lo tradicional, hartas de que les dijeran que decir y usar. Sin duda, un momento histórico.

Durante los primeros momentos del movimiento feminista en Swinging London, modelos como Twiggy y Pattie Boyd lucían minifaldas mod con medias blancas y botas go-go; en París, el aspecto se convirtió en parte de la tendencia the Space Age y en Estados Unidos, activistas como Germaine Greer y Gloria Steinem lucieron la pieza textil con orgullo. 

¿Qué papel tomó México tras la creación de la minifalda?

Gracias a esta prenda, las mujeres rompieron los parámetros de lo aceptable y lograron empezar su propia revolución sin tener miedo a ser juzgadas. Gracias a las faldas cortas y al despertar del feminismo, las mujeres de este país le expresaron al mundo que estaban listas para su liberación. De un segundo para otro, las chicas exigieron que se aceptara la píldora anticonceptiva, asimismo impulsaron un debate acerca de la igualdad entre géneros, en una sociedad obsesionada con las reglas convencionales y lo políticamente correcto.

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“La mini es un estado de ánimo”, “la maxi es el retorno de las brujas” y “la midi es anti-sexo” Se podía escuchar a mexicanas gritar esas frases el 9 de octubre de 1970 en la zona rosa de la ciudad de México. El impacto que causó la marcha fue casi inmediato, las mujeres lograron influir a cientos de personas que se unieron a la causa. Y poco a poco, el uso de la minifalda en México, como en otras naciones fue incrementando hasta llegar a ser una de las prendas más populares en la industria de la moda.

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Esa protesta fue uno de los cimientos para que las mujeres empezaran a pelear por sus derechos, como lamentablemente lo seguimos haciendo hasta el día de hoy. Quién iba a pensar que algo tan simple como una minifalda iba a marcar un antes y después en la liberación sexual y en el feminismo.

Instagram: @danna_diamandis