NOISE MAGAZINE

¿Qué le queda a la moda en tiempos de pandemia?

Por Kassandra Torres

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Los días pasan, el confinamiento obligatorio se prolonga y el ambiente cada vez se siente más pesado, sin duda alguna es un momento raro para crear y la comunidad creativa lo puede sentir, no es para menos, mientras personas pierden la vida o son despedidos de sus trabajos es difícil pensar en moda, arte o diseño, la salud es prioridad y la crisis nos obliga a parar todo, sin duda alguna el mundo que conocíamos ya no será el mismo y el duelo colectivo nos mantiene inestables. 

Como directora de un medio me he obligado a pensar qué rumbo seguir, tratar de brindar un respiro a nuestros lectores mediante contenido que funja como distracción o seguir adentrándonos en conversaciones abrumadoras pero necesarias, ¿qué nos queda a nosotros como medio de moda?, ¿qué le queda a la moda en general?.

La realidad es que los cambios incomodan, y el mundo en general está viviendo uno de los cambios más grandes de las últimas décadas, nos estamos transformando y adaptando a una nueva realidad incierta que representa un nuevo reto para cada sector de la economía, incluyendo a la industria de la moda, donde marcas de lujo han parado sus talleres para ahora fabricar cubrebocas y decenas de desfiles de moda e incluso colecciones enteras, han sido canceladas. El sistema de moda está cambiando y ahora nos toca a nosotros redefinir las nuevas reglas del juego.

Fashion week como plataforma de moda

Las propuestas de Fashion Week México City 2019

Lo que ha sido la principal plataforma de moda y el mayor sueño de diseñadores durante décadas, es ahora para muchos una idea obsoleta, esto debido a la cancelación de las próximas ediciones de esta plataforma a lo largo del mundo.

De Milán a París, de Nueva York a Ciudad de México, las semanas de la moda ahora no son un escenario factible para la presentación de las próximas colecciones de la temporada, pero, ¿acaso esto representa su muerte?, aunque no es el escenario idóneo para el crecimiento de la industria, la posibilidad de la muerte oficial de Fashion Week parece estar muy alejada de la realidad, si bien existen ediciones como #MBFWMexicoCity que están lejos de representar una gran derrama económica para las marcas emergentes, existen ciudades como Milán o la emergente Copenhague, que representan la cuna de alianzas, contratos y compras millonarias que son clave para la exposición y crecimiento de marcas a nivel internacional, lo que para nosotras representa una un retorno casi obligatorio al viejo modelo de venta y promoción de moda mediante desfiles y eventos, cuestionando las fallas y mejoras que se pueden hacer en ciudades como Nueva York o CDMX, donde dicho modelo parece estar estancado. 

El lujo y la comodidad

Después de semanas donde el permanecer en casa es la regla y los pants y sandalias han sustituido a los uniformes, trajes y looks más vanguardistas, podemos dar por hecho que la moda, el lujo y la belleza no son prioridades en la actualidad, la duda es ¿es esto nuestra nueva realidad?.

Esta es una cuestión que sólo el tiempo nos resolverá, y aunque no podemos dar por hecho la muerte del mercado de lujo como tal -al final del día siempre habrá personas con el nivel adquisitivo y el gusto de consumir dichas piezas-, es claro ver que el futuro de la moda se inclina a un lado más consciente y trascendente, más allá de del lado aspiracional que durante décadas había alimentado a la industria de la moda. 

Influencers y estilo de vida

Vivimos una crisis sanitaria que afecta a todo el mundo, desde los sectores de la sociedad más vulnerables, hasta las clases sociales más privilegiadas, nadie está exento y todos nos hemos visto obligados a permanecer en casa si nuestro privilegio nos lo permite, cuestión que ha abierto paso a una realidad que nos aleja del mundo aspiracional de los influencers, por primera vez todos tenemos un mismo miedo, todos estamos vulnerables, todos estamos en casa, un escenario que ha dejado al descubierto a cientos de influencers que lejos de sus viajes, bolsas, zapatos y lujos que solo el dinero puede comprar, se encuentran desnudos y sin nada que ofrecer a una sociedad en crisis.

Las personas comienzan a darse cuenta, vivir a través del reflejo de un desconocido que se ha ganado su éxito a base de lujos, morbo y aspiración no es una opción factible en un mundo que nos obliga a vivir de una forma más consciente, en constante cambio y reflexión.

¿Qué nos queda a nosotros como creadores?

Ante la crisis y el cambio solo nos queda una cosa: el evolucionar, reinventarnos para sobrevivir y retarnos para mejorar, un proceso lleno de fallas, tropiezos e incomodidades que nos llevará a una nueva realidad al terminar esta crisis, porque si bien el proceso es incómodo, difícil y abrumador, es parte de los procesos humanos de evolución, al final del día, después de cada crisis, guerra o pandemia, han venido nuevos movimientos como el renacimiento y el romanticismo, hoy nos toca a nosotros reinventar el futuro de nuestras industrias y adaptarnos al presente. Por ahora será complicado, nos costará tiempo, esfuerzo, reflexión y perseverancia, pero después de un tiempo, después de que todo pase y la vida regrese a nuestra nueva normalidad, nuestro arte, nuestros proyectos y nuestros negocios, serán registro de la adversidad y prueba de la evolución de nosotros como sociedad e industria creativa.

Instagram: @Kasstorress

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