NOISE MAGAZINE

Ilustraciones rabiosas para no ignorar y esconder más la ira femenina

Por Claudia Aguilar

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Chillonas, feas, locas, histéricas, groseras, brujas. Son algunos de los adjetivos que las mujeres recibimos cada que mostramos ira. Y es que, por más justificada que esta haya sido, si no obedece al orden establecido, la sociedad —que reserva esta emoción a los hombres y niños— de inmediato responde denigrándonos. Pero… no tengo nada que revelarte porque probablemente alguna vez en tu vida te han malmirado, ofendido o hasta castigado por no disimular tu enojo.

¿Qué tal el día que le gritaste en el transporte público al señor que te estaba acosando?, ¿o la vez que reclamaste un trato injusto en el trabajo?

Reconocer y expresar abiertamente este enfado es necesario. Iurhi Peña, una de las artistas visuales mexicanas que lo ha hecho con su trabajo como dibujante y editora, explica por teléfono que “desde la psicología, el enojo es una forma de defender tu bienestar e intereses.  Por eso “es importante hablarlo desde ahí, reclamar ese enojo y hacerlo nuestro”.

 

Rabiosas se ven más bonitas

Iurhi lleva la ira femenina a diferentes formatos, principalmente, cómics y fanzines. En ellos dibuja mujeres rudas, rebeldes, que no se preocupan por fruncir el ceño o cumplir con los estereotipos de género. Tocan en bandas de punk o de electrónica. Luchan y no tienen pelos en la lengua.

Están inspiradas en ella y en chavas que conoció o vio en su día a día: en las calles que transita; en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM, donde estudió; o en los toquines de punk o de bandas de electrónica conformadas por mujeres que tanto le gusta escuchar en vivo.

Todas protagonizan historias que surgieron de sus vivencias. Iurhi me cuenta que le gusta abordar temas personales, ya que conectan con otras personas y se vuelven parte de una experiencia universal. Eso sí, siempre lo hace desde una postura feminista.

Y si bien, en ocasiones resulta difícil, no deja de cuestionar cosas del cuerpo o el cotidiano como mujer en un espacio como el de la Ciudad de México que es tan grande y agobiante.  Otras temáticas que aborda están relacionadas con “la salud mental, la sororidad y cómo tratar de construirse a una misma desde cierto lugar, desde resistir la violencia y desde la rabia que provoca el contexto citadino y mundial”, añade.

Fanzines y cómics para hablar de la ira femenina

Con sus ilustraciones Iurhi remarca la discriminación, la misoginia, la violencia de género y otras vicisitudes del ser mujer que imperan en el país. Pero al mismo tiempo, dibuja la posibilidad de crear respuestas a todas estas desigualdades e injusticias.

Lo hace, por ejemplo, con Las mujeres culeras rifan más. Se trata de un fanzine en el que lanza una crítica hacia los estándares de belleza. “Eran retratos de morras no convencionalmente atractivas y enojadas. Al final era vomitar la belleza, era decir: no quiero ser bella en tus términos”, explica la artista.

O con Vómito y rabia, un fanzine en el que, junto al colectivo Rosa Chillante, abordó temas feministas, desde una visión más cercana, dejando fuera el leguaje mega especializado y toque regañón de gacetas y publicaciones de colectivos que Iurhi había consultado cuando quería saber más sobre el movimiento.

También está Ninguna chava es una isla, una reflexión sobre cómo posicionarte frente a otras mujeres, pero desde una cuestión más honesta. “Todas nuestras inseguridades patriarcales están latentes, pero luego no se hablan, por ejemplo, eso de querer el espacio solo para una, ser el centro de atención o que los chicos volteen a verte”, expone. “Creo que el primer paso para ser sorora es reconocer todas estas problemáticas y no creer que nuestra mentalidad o sororidad se construirá de un día a otro”.

Y el cómic Tania Rockera, una ficción histórica de una chavita de secundaria que en los años 80 intenta armar una banda de rock.

“Para este me pregunté por qué había tan poquitas bandas de chavas e investigando me encontré con que el rock de esos años era un terreno en el que no se permitían mujeres, no para tocar o cantar”, expresa. “Me interesa hacer un paralelismo entre ese momento y el momento en el que vivimos ahorita, porque, aunque se pueda decir que ya hay paridad en todas estas cuestiones de la cultura, siguen los mismos prejuicios. Creo que todavía permanecen, pero los estamos trabajando de otras maneras”. El cómic saldrá pronto bajo el sello Ediciones Hungría.

La importancia de registrar nuestras vivencias

Además de dibujar, a Iurhi le interesa experimentar con lo editorial. A lo largo de su carrera, ha trabajado en varios colectivos que tienen como objetivo visibilizar sin cuestionar a las personas. Beibi Creyzi es uno de ellos, y en donde es editora desde 2018. Aquí, junto a su compañero Frosh Samo, recopila y exhibe el trabajo de gente que les gusta y que no tienen acceso a una plataforma de difusión editorial:

“Nuestro interés es hacer publicaciones muy, muy baratas, y hacer un lazo con artistas de otros espacios y latitudes, específicamente de Latinoamérica, porque creemos que últimamente ha habido mucha comunicación y que se comparte temas que tienen que ver con las disidencias sexuales, los feminismos y cuestionamiento de género”.

Autoeditoras: Hacemos femzine, es otro de los proyectos en los que ha colaborado y desde el cual se promueve la creación de revistas autoeditadas con contenido feminista o realizadas por mujeres.

El trabajo de Iurhi permite socializar la rabia y otros sentimientos que temíamos exteriorizar. Para ella, es importante registrar lo más amplio posible estas vivencias de las mujeres, pues, explica, “la narrativa dominante tiende a encasillar nuestras experiencias en una sola con el objetivo de perpetuar el papel de lo femenino”.

Sobre todo, en estos “momentos de información falsa hecha con la intención de polarizar y mantener un pensamiento binario chafa”.  Por eso, “escuchar lo que las mujeres u otras personas tienen que decir sobre sus propias luchas abre fisuras en las ideas monolíticas que nos atormentan: el héroe, la patria y el genio”, finaliza.

Instagram: @Ladamitadelosperros

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