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Errores y lecciones básicas al emprender un negocio de moda

Por Kassandra Torres

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Emprender nunca es fácil, y como lo he comentado en múltiples ocasiones la realidad es que nunca estuvo en mis planes. Motivo por el cual cuando la oportunidad de hacerlo llegó a mi vida los conocimientos previos eran prácticamente nulos y se limitaban a la trillada y genérica teoría de las clases de “creación de negocios” en la universidad, clases que prácticamente se limitaban a un sinfín de análisis FODA y esquemas de negocio dignos de un estudiante del Tec, pero lejanos a la realidad en el terreno de batalla. Es por ello que ayer, cuando me encontraba platicando de negocios y metidas de pata con Claudia Melgoza, directora y creadora de la marca de moda DaWearhouse, me dí cuenta de lo turbulento, atípico y no lineal, que puede llegar a ser el proceso de emprender en la industria de la moda.

Desde errores administrativos, problemas de impuestos, manejos de inventario, estrategias de venta, hasta problemas legales. Todos hemos estado ahí y es completamente normal.

Al final del día es una realidad que el emprender en moda es distinto para cada uno de nosotros y por más similar que pueda llegar a ser el giro de nuestros proyectos el proceso está lleno de sorpresas para las cuales ninguna teoría de negocios nos ha preparado lo suficiente, porque si algo he aprendido a lo largo de estos dos años y medio, es que el proceso de emprender nunca será lineal y lo más importante siempre será nuestra capacidad de adaptación, improvisación y cambio. Es por ello que hoy les comparto algunas de las enseñanzas más importantes que me ha dejado el emprender mi propio proyecto de moda en temas de negocio, cosas que probablemente no estén en una escuela o un seminario pero que a mi me hubiese encantado que me dijeran antes de iniciar esta travesía. ¡Comencemos!

No necesitas tanta inversión como pensabas

Por mucho tiempo se nos ha vendido la idea del negocio tradicional que inicia con un espacio físico, propaganda impresa y mil empleados trabajando al ritmo de un mismo son, y aunque nos encantaría que todo iniciara como un gran emporio, la realidad es que muchas veces comienza contigo, en tu cama, tu celular y Facebook como plataforma al mundo ¡y  está perfecto! 

Es importante que entendamos el contexto actual y las facilidades que esto conlleva. Tal vez hace unas décadas era importante contar con un espacio físico y un equipo gigantesco, pero la actualidad nos permite iniciar grandes proyectos sin necesidad de una gran inversión inicial. Por ello no te frustres y compares con otros proyectos con sucursales físicas o un gran equipo de trabajo, esto comúnmente llega después de años de trabajo, inversión y sacrificio -lo cual tampoco significa que sea impredecible para todos los proyectos-. Por ello se objetiva, práctica y no dejes que estos factores te definan, una gran inversión no es garantía de grandes resultados.

Ordena tus trámites y papeleos

Sabemos que nadie es precisamente fan de pagar impuestos, sin embargo, es importante que al momento que comencemos a generar ingresos medianamente estables en nuestro negocio, comencemos nuestra incorporación fiscal al SAT (al menos hablando específicamente de México).

Lo que en un comienzo puede llegar a ser una racha de eternas visitas a oficinas de gobierno, en el futuro te puede llegar a ahorrar un sinfín de dolores de cabeza y problemas fiscales. Así es, el emprender en moda no te exenta de la vida de adulto.

Mantén un registro de tus aciertos y errores

Como lo mencione al principio, el proceso de emprender un proyecto nunca es lineal. El plan inicial cambia, tus objetivos se adaptan y lo que tal vez sonaba como una increíble idea termina siendo el mayor error y aprendizaje de tu vida, por ello, como lo mencionaba el día de ayer mi querida Claudia Melgoza, es importante mantener un registro de dichos aciertos y errores. Una bitácora que capture el proceso detrás de tu proyecto con el fin de tener un lugar a donde regresar cuando sientas que las cosas se están saliendo de tus manos. 

En base a dicha información reflexiona, rectifica y mejora. Nunca habrán mejores enseñanzas que las que traigan tus propios errores.

El lado creativo es importante pero no olvides la parte racional

Es común encontrarnos con que quienes decidimos adentrarnos en el mundo de la moda seamos seres humanos creativos, cuestión que hace que el proceso de creación se de como un paso natural y poco atropellado, sin embargo, esto en ocasiones nos puede llevar a extremos poco sanos donde la emoción le gana a la razón y tomamos decisiones poco estratégicas o benéficas para nuestro propio proyecto.

Es por ello que debemos encontrar un límite entre nuestra visión creativa y nuestro negocio, nunca olvidando el lado racional de las cosas divisando el panorama completo. Se objetivo al visualizar tus resultados y reconoce cuando algo no está funcionando o está siendo dañino para tu proyecto. Por más que ames dicha idea el bien de tu proyecto está primero.

Asesórate con amigos en el mismo proceso que tu

Más allá de FODAS, gráficas y planes, el conocimiento más importante se encuentra allá afuera con emprendedores reales, personas que como tu acaban de abrir su marca de ropa, llevan años vendiendo prendas de segunda mano o tienen una agencia de contenido creativo. Todos tienen algo que contar, por ello, acércate con ellos, escúchales, pregúntales y adapta dicha información a tu realidad. 

Si bien cada proceso es diferente, todo proyecto tiene algo nuevo y valioso que aportar, por ello es importante acercarnos a nuestros amigos, colegas y conocidos y abrir diálogos en torno a la realidad de emprender, hoy más que nunca necesitamos menos “expertos en emprendimiento” y más testimonios de éxito y fracaso reales.

Los primeros meses/años de tu negocio serán de inversión y no ganancia

Como lo mencionaba anteriormente, muchas veces idealizamos el proceso de emprender y crear un negocio, pensando que este cobrará forma y estructura de forma inmediata, cuando comúnmente los primeros meses de vida son tiempo de inversión y nada de ganancia. Por ello mi mayor consejo es que siempre trates de mantener una entrada de ingresos alterna que logre solventar tus necesidades básicas durante los primeros meses (o años) de tu proyecto.

El proceso para lograr que un proyecto sea 100% rentable no es sencillo, sin embargo, siempre valdrá la pena.

Escucha a tu consumidor y adapta tu plan de negocio

Es común que cuando comenzamos un proyecto tengamos una idea clara del modelo de negocio y el curso que queremos tomar con él, sin embargo, las cosas no siempre marchan como lo habíamos planeado y el ideal del negocio soñado no siempre se adapta a la realidad, cuestión que está perfectamente bien.

Lo importante de esto es aprender a escuchar a nuestro consumidor real, identificar sus necesidades y deseos y evolucionar nuestra marca acorde a ello. Por ello escucha, analiza y no tengas miedo de cambiar y adaptar tu plan inicial, al final del día no existen reglas y lo más importante es hacer lo que le funcione a tu negocio, no lo que marca la teoría.

Recuerda que la clave al momento de emprender un negocio recae en la capacidad de adaptación e improvisación.

Ve por un equipo y no por el bien personal

La riqueza de una marca siempre estará en cada una de las personas que la hacen posible, por ello es importante que conforme nuestro proyecto crezca veamos por el crecimiento de cada uno de sus integrantes, no únicamente el interés personal.

El equipo siempre será lo más importante.

No todo es moda y estilo, los números son importantes

Aunque la teoría no lo es todo, es importante que manejemos un estado de resultados para monitorizar a nuestro proyecto de una forma objetiva. Puede que por fuera veamos que estamos vendiendo algo como pan caliente pero de forma interna estamos en números rojos, por ello es vital que registremos todas las entradas, salidas y ganancias.

Es la parte menos divertida pero será la herramienta más importante para monitorizar y generar el crecimiento de nuestro negocio.

Y recuerda que al final del día lo más importante es entender que ninguna historia de emprendimiento será igual, que los procesos no son lineales y la teoría no siempre tendrá la razón. Equivócate, aprende y adapta tus ideas, las lecciones más importantes siempre se darán en base a tus propios errores.

Instagram: @Kasstorress

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