NOISE MAGAZINE

Quiúbole con “Quiúbole con…”

Por Alina Tijerina

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Toda persona nacida en los 90 conoce el famosísimo libro “Quiúbole con…” el cual se dividía en dos, uno para los niños y otro para las niñas. Esta obra fue escrita por Yordi Rosado, uno de los participantes de Otro Rollo el cual era un programa liderado por Adal Ramones, y Gaby Vargas, autora ganadora del premio “Mujer del año 2008”. Cómo ellos dos se unieron para escribir un libro sobre cómo un adolescente debería comportarse continúa siendo un misterio para mí, pero es hasta el año 2020 que una cuenta de Instagram llamada “Mujeres de la Sal” me recordó de su existencia. Sin embargo, ahora lo recuerdo con una perspectiva totalmente distinta. 

Cuando era más chica, alrededor de unos 12-13 años, yo deseaba con todo mi ser leer “Quiúbole con…”. Recuerdo que le pedía a mi mamá por favor que me lo comprara para que yo pudiera aprender más sobre los niños y cómo debería comportarme con ellos; pero, tristemente para la Alina del pasado, mi mamá se negó a comprarlo, ya que uno de los temas que se tocaba era el sexo. Claro que cuando voy viendo la publicación de Mujeres de la Sal le agradecí a mi madre por ser capáz de ver mi futuro como feminista y haber dicho “sabes que mija, por aquí no va la cosa.”. Les explico por qué resultó ser que el queridisimo libro de los adolescentes noventeros resultó ser tan hiriente para el crecimiento de las mujeres en relación con el hombre.

Como todxs saben, nuestro país deja mucho que desear en cuanto a la educación sexual y social, lo cual nos ha llevado a crecer en una sociedad machista guiada por el sistema patriarcal que ve a la mujer como un objeto creado para la reproducción y el placer del hombre. Llega en el 2006 un libro escrito para chavos y chavas que suponía ser muy cool para que la “chaviza” lo pudiera entender y tomar como consejos de vida que normalmente tu mamá no te daría directamente. La descripción de lo que trata el libro dice así:

“Basado en una cuidadosa investigación y respaldada por especialistas de diversas disciplinas, los autores proporcionan las respuestas a las dudas más frecuentes de este periodo de la vida. [...] Gaby y Yordi tratan sobre temas como el noviazgo, los romances, las enfermedades de transmisión sexual, de los métodos anticonceptivos, las relaciones con la familia, el trato con los amigos, el abuso de las drogas, la apariencia personal, los problemas emocionales…”

Esa cuidadosa investigación que mencionan que se encuentra respaldada por especialistas de diversas disciplinas me suena a un grupo de hombres que se especializan en considerar que la violación es algo que la mujer se buscó. Pero más allá de las mentiras de dicha investigación, lo que omiten decir en la contraportada del libro es que la diferencia entre el que es para hombres y para mujeres, es que este último se enfoca plena y completamente en hacer de la chava un mejor producto de consumo para el hombre y su conquista sexual. Suena terrible y posiblemente exagerado para un libro del 2006, pero situémonos en la edad de 12-13 años en la que estás entrando a la pubertad, apenas te está gustando el niño ñoño del salón que te da de su lonche en los recreos y te llega el libro que dice te ayudará a enamorarlo. Pero luego, al leerlo, te das cuenta que tienes muchos limitantes tales como:

“Si por otro lado no te das tu lugar y estás como loquita atrás de ellos todo el tiempo, los vas a aburrir y se van a sentir tan seguros que no te van a tomar en serio, lo único que vas a conseguir es que se aprovechen de ti sacándote un free, se lo platiquen a todos sus cuates y luego no regresen.” (Vargas y Rosado, 2006)

Es para mi demasiado triste el leer esto y pensar que mi ser, en busca de gustarle a un niño, esté en tantos riesgos de arruinar todo por verme “loquita”. Porque al final del día esta es la historia que se nos viene contando desde que nacemos, solamente está dicho por un presentador de televisión famosito al cual escuchas más que a nuestra familia. Y no solamente eso, la amenaza tan tangible que está presente en ese párrafo de que si tú como mujer buscas gustarle a un hombre, éste solo te sacará un free, como si fueras una caja que queda vacía, para luego “quemarte” en tu grupo social; todo esto siendo mientras se le carga a ella con la culpa de lo que sufrió. ¿Les suena familiar? No mucho ha cambiado desde el 2006 al 2020 en cuanto a la revictimización de la mujer.

Continuando con las amenazas de Vargas y Rosado en el libro, nos encontramos con la siguiente cita:

“Ahora las niñas se dejan más fácil que antes. Antes veías mal a la niña que sabías que se ha acostado con alguien, ahora es más normal, incluso le pasas el dato a tus cuates.” (Vargas y Rosado, 2006)

Esto fue el colmo. Cómo es posible que una mujer que se ganó el premio de la Mujer del Año y que es fundadora de una organización que apoya a las mujeres de escasos recursos para estudiar enfermería, viene a colaborar con un hombre, que realmente no tiene fundamentos para estar dando consejos a adolescentes, para escribir esta reverenda estupidez. Me disculparán, pero es exasperante que claramente el que tomó las riendas del libro fue Yordi. Una vez más dejamos que un hombre nos explicara con sus propias palabras que, es nuestra responsabilidad portarnos como una mujer limpia, pura y virgen, porque si no, los hombres tomarán provecho de ello e inclusive lo compartirán con sus amigos. Si pudiera cambiarle el nombre al libro lo titularía: “Quiúbole con tu cultura de violación, Yordi”.

Es algo muy curioso el regresar a analizar las que cosas que nos fascinaban de niños para darnos cuenta que todas fueron fundadas en ideas que, en el presente, nos dedicamos día con día a tumbar. Creo que uno de los aspectos más bellos de la deconstrucción como ser humano es voltear a tu pasado e identificar las pequeñas influencias que te llevaron a donde estás. Incluidos esos libros que te hicieron ruido en su momento y hoy entiendes que son terriblemente dañinos para las mujeres y niñas. Ahora más que nunca es importante identificar y admitir que todo lo que nos rodea, aunque sea una foto de un youtuber famoso, nos afecta en nuestra manera de socializar y vivir nuestra vida con otros. Darnos cuenta de que un libro sea para niños y hable de temas referentes al crecimiento no siempre significa que sea bueno; es cuestión de volvernos más críticos con lo que consumimos para no continuar viviendo en el mundo de los estereotipos de género. 

A través de la deconstrucción podemos reconocer estos hechos para así no continuar por ese camino de sumisión y tomar decisiones que ayudarán a mejorar la sociedad al grado que, poco a poco, derribemos el trono opresivo del patriarcado sobre el cual los hombres han estado parados durante siglos.

Instagram: @Alinatijerina

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