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Puchita: Dibujos para sentirse libre

Por Claudia Aguilar

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De día trabajaba como diseñadora y community manager; de noche, pintaba vulvas en las calles e inmuebles del centro de la Ciudad de México que fueron desatendidos tras el sismo del 19 de septiembre de 2017. “Esta otra vida de vándala me gustaba”, confiesa Paulina Méndez, creadora de Puchita, un proyecto que pone en el exterior los genitales femeninos.

“Quería ver vulvas en las calles para que así la gente las viera como algo normal”, añade en entrevista telefónica. “Al final de ahí todos salimos, entonces ¿por qué considerarla un tabú?”.

Paulina empezó a trazar “puchitas” en espacios públicos para escapar de su vida godín que la tenía en una especie de bloqueo creativo. Poco a poco, sus salidas la llevaron a adentrarse más y más en el mundo del grafiti, en donde observó que la presencia de mujeres era menor que la de los hombres, lo cual provocaba poca diversidad en los temas y elementos de las pintas.

Ella tenía la necesidad de hablar de la anatomía y sexualidad femenina. Primero lo hizo a través de grafitis, luego de fanzines. “Un año después empecé a hacer dibujos, sobre todo de mujeres”, recuerda la joven originaria de Chihuahua. “En ese momento estaba en una etapa de redescubrimiento y de aceptarme”.

Puchita para colorear fue el volumen uno, salió en junio. El dos estuvo listo al mes siguiente.  Este último reunió dibujos de mujeres desnudas andando en mercados de la ciudad, los lugares favoritos de Paulina.

Ambos fanzines los presentó en ferias de libros y festivales. Ahí hubo quienes aplaudieron su propuesta, pero también quienes no estuvieron de acuerdo con lo explícito de los dibujos, principalmente, padres de familia que al verlos les tapaban los ojos a sus hijos.

Sobre tales reacciones, ella remarca que uno de los objetivos de su proyecto es visibilizar la anatomía femenina, pero también conceptualizarla para que cambie el acercamiento a ella.

“Quiero que un día podamos salir a la calle y que nadie nos diga cosas, que nadie nos coma o nos encuere”, comenta la creadora, y añade que le gustaría que Puchita fuera más educativo para que cualquiera pueda explicar a otra persona, con naturalidad y sin sexualizar, cualquier parte del cuerpo humano.

Para seguir con su idea, Paulina apostó por nuevas herramientas y técnicas. En 2019, comenzó a experimentar con la tufting gun, una pistola que dispara estambre y permite tejer piezas de arte textil de una forma más rápida, como las alfombras con diseño de vulvas, erecciones y cuerpos desnudos que ahora crea y con las cuales fusionó su gusto por el dibujo y el gran formato en vertical que el grafiti le brindaba.

“Siempre estoy pensado qué voy a aportar con mi trabajo. Siempre quiero que sea algo padre, algo que haga sonreír a la gente”.

Lo que en un inicio parecía un simple desahogo, más tarde se volvió en un completo acto liberador. A Paulina todo este proyecto le ha cambiado la vida y fue gracias a que se animó a decir lo que pensaba, a mostrar lo que estaba en su mente: “Muchas veces no nos animamos porque hay tanto allá afuera que crees que ya no es necesario expresarte, luego te das cuenta de que nada va a ser igual y que tu punto de vista es diferente”, afirma. “Con Puchita he encontrado diferentes formas de expresarme y mostrarme como soy, esto, en lo personal, me hace sentir libre”.

Instagram: @Ladamitadelosperros

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