NOISE MAG

La indumentaria como transmisor de la identidad individual

Por Caro Carvajal

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Como animales sociales, en constante interacción y acompañamiento de sus pares, poco conocemos de los cuerpos de quienes nos rodean. Visualmente, percibimos más de su vestimenta que de su cuerpo, salvo sus manos y rostros puesto que son parte fundamental de la comunicación no verbal al ser lo más expresivo de nuestra anatomía.

Conocer los rasgos de sus rostros o expresiones es algo más íntimo, por otro lado, la ropa nos permite captar información de la persona desde una distancia más amplia y reconocerla o no. Si quien se aproxima es un desconocido, el movimiento de las prendas puede ser indicio de si la persona se encuentra tranquila, apresurada, hostil, entre otros. Además, en segundos, (lo queramos o no) nos arroja información sobre su sexo, edad, nacionalidad, ocupación y/o posición social y así formarnos una idea de la actitud que tendremos con ella.

“Si no habláramos y permaneciéramos silenciosas, nuestros vestidos y el estado de nuestros cuerpos revelarían la vida que hemos llevado.” Coriolano –  Shakespeare.

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¿Cómo se construye la identidad de una persona?

Las personas pasan por tres fases para definir su identidad: autoconciencia de sí mismas y formar un autoconcepto, lo que les lleva al autoestima.

“Las personas piensan sobre sí mismas, intentan conocerse, se evalúan, se comparan con otras. Se trata de una actividad inevitable en que la propia persona es el centro de su universo social” (Moya & Rodríguez-Bailón, 2011, pág. 321) y de esta manera generar la imagen o historia con que se quieren presentar en sociedad.

La subjetividad es la necesidad de definirse a uno mismo y responde a la pregunta: ¿Qué es una persona? Por otro lado, la identidad es la necesidad de transmitir esa narrativa a los demás y responde a la pregunta: ¿Cómo nos vemos a nosotros mismos y cómo nos ven los demás? (autoidentidad e identidad social).

No pude evitar visualizar este proceso como si estuviéramos diseñando un personaje o personalizando nuestro avatar en un videojuego y creo que es bastante cercano.

La autoidentidad como proyecto

Giddens – sociólogo inglés – afirma que la identidad está constituida por la habilidad de mantener una narración coherente sobre uno mismo. La define como un proyecto basado en lo que creemos que somos ahora (presente y pasado) y lo que creemos que podemos llegar a ser. Y que aunque el contenido que la conforma se va adquiriendo de nuestras relaciones y nuestro entorno, no significa que sean características reales pues es una lista de la propia percepción y que puede cambiar según las circunstancias, del momento vital y el lugar.

Somos el stylist de nuestra propia película, solo que sin sentarnos a hacer moodboards y paletas de color, scouting de materiales o bueno… no todos y no siempre lo hacemos de forma analizada. ¿Pero no les ha pasado que (cuando aún se podía ir a las tiendas a explorar) salían con varias prendas de un mismo color o de una paleta similar? (cero premeditado) me llegó a pasar un par de veces y siento que son patrones o manifestaciones del mood de ese “yo” en ese espacio-tiempo. 

Ya antes me he sentado a hablar / reflexionar sobre los inicios de la indumentaria y como esta puede fungir como escudo o máscara, como protección. Física y no tan física. En esta ocasión, traigo otros dos motivos del vestir…

Psicología del vestir

Quienes han escrito sobre la psicología del vestir mayormente coinciden en que cumple con tres motivos fundamentales: adorno, pudor y protección. Sin embargo difieren en cuanto a cuál de estos es el principal. Claramente la protección no lo es y lo que sucede con los otros dos motivos – adorno y pudor- es la ambivalencia que resulta por la contradictoria naturaleza de que coexistan en esta acción tan cotidiana. La satisfacción simultánea de ambos motivos parece imposible por lo que se utilizó el término “recato” para expresar una mezcla de ambos, alternados o de alguna forma comprometidos (adorno-exhibicionismo y pudor-invisibilidad).

Lo más interesante es que en esta relación casi simbiótica, por medio de nuestro coqueteo de infinitas combinaciones en nuestro clóset buscamos satisfacer la necesidad de resaltar los atributos que más atesoramos y de paso, ocultar o desvanecer aquello que nos aqueja o no nos gusta tanto.

Por último, les comparto este texto que me encontré durante mi research y me puso a imaginar un Noise Magazine dentro de 100 años… y los outfits del día a día de sus lectores:

“Si me fuera posible elegir de entre el fárrago de libros que se publicarán cien años después de mi muerte, ¿sabe cuál tomaría? … No sería una novela la que elegiría de esta futura biblioteca, ni un libro de historia, pues cuando ofrece algún interés no deja de ser todavía una novela. Escogería lisa y llanamente, amigo mío, una revista de moda para ver cómo se vestirían las mujeres un siglo después de mi tránsito. Y este papel de trapo me diría más sobre la humanidad futura que todos los filósofos, novelistas, predicadores y sabios.” – Anatole France.

Con algo de Estilo: Galería GIF del artista Luca Mainini: surrealismo,  moda, diversión, imaginación, color...

Instagram: @Caritovoodoo

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