NOISE MAGAZINE

Sweatshops en México

Por Fran Bahena

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Una sweatshop es una fábrica que subcontrata (o ni siquiera contrata) trabajadores para operar sus maquinas o manufacturar productos bajo un esquema de pagos con salarios injustos, por debajo del salario mínimo y además deben desempeñar estas labores sin ningún tipo de regulación sanitaria o de seguridad. Estas prácticas laborales atentan contra los derechos humanos y muchas veces han sido llamadas como prácticas de esclavitud moderna.

Esta prácticas de esclavitud moderna están propiciadas por la falta de oportunidades sociales desencadenadas por esquemas de pensamiento peligrosamente represivos, como el machismo, racismo y clasismo. A esto hay que sumarle otro factor de suma importancia: las sweatshops siempre están ubicadas en países con problemas migratorios graves, es decir, que sus residentes desean irse del país en busca de mejores oportunidades o que significan un punto de traslado y retención importante entre un país y otro.

Ahora sí, explicado este panorama hagamos un resumen:

Personas con falta de oportunidades sociales + personas que necesitan encontrar recursos a como de lugar porque viven de forma ilegal en un país =  panorama perfecto para que nazca una sweatshop. Todos, absolutamente todos los países en donde se sabe que existe explotación laboral en su fuerza obrera, encajan bajo estas condiciones descritas, pues entre menos opciones tengan las personas, más fácil será explotarlos.

¿Y adivinen quién tiene estas condiciones sociales? Así es, México, nuestro país. Aunque estas maquiladoras del infierno salieron a la luz en Blangladesh, en aquel trágico 2013 donde el edificio de Rana Plaza colapsó, eso simplemente fue la punta del iceberg de todos los otros lugares en donde esto también ocurre, en presente.

En el país tenemos diferentes zonas industriales, pero la gran mayoría de estas zonas se encuentran en el norte del país, específicamente en Tijuana y Tamaulipas hay muchísimas maquiladoras que desgraciadamente a lo largo de los años han tenido diferentes escándalos por no tener condiciones de trabajo dignas ni salarios justos para con sus trabajadores.

En el 2019, al menos 40 empresas de la industria manufacturera y maquiladora de Matamoros, Tamaulipas entraron en huelga para demandar un 20% de aumento en sus tabuladores y un bono único de $35,000, esto debido a que no se les quizo aumentar su sueldo de acuerdo a la disposición oficial o en algunos otros casos sí se les aumentó el sueldo pero se les quitaron prestaciones. Y con justa razón, pues los tabuladores para los trabajadores de la industria están muy por debajo del salario mínimo.

En el 2017, la Crónica de Chihuahua reportó en un estudio realizado por Indeed que el sueldo promedio de un trabajador de maquila en nuestro país es de $3,787 al mes, lo cual indica que es un 19% más bajo que el promedio nacional. Además de que los riesgos de salud por laborar en una maquila son considerados altos.

Pero esto es solamente una parte del peligro que corren los trabajadores ¿se acuerdan los feminicidios suscitados en Ciudad Juárez entre 1993 y 2005? Mucho se dijo y mucho se ha analizado sobre las razones por las cuáles asesinaron a tantas mujeres en el norte del país sin que el gobierno hiciera absolutamente nada (si quieren saber un poco mas sobre este tema en específico les recomiendo el documental “Las tres muertes de Marisela Escobedo” en Netflix) y en definitiva responde específicamente a un problema de género, pero poco se analizó sobre una de las constantes en muchas de las mujeres asesinadas: trabajaban en maquiladoras, muchas de ellas eran costureras.

Costureras que tenían que salir muy noche de sus trabajos, muchas veces dobleteando turnos, cansadas, para que les pudiera alcanzar el sueldo mínimo que les pagaban para alimentar a sus hijos. Estas mujeres trabajadoras fueron olvidadas por un gobierno que más allá de olvidar los derechos básicos de vida de las mujeres, olvidan en general a los derechos de los trabajadores que muchas veces mantienen de pie a las zonas industriales del país.

Y sí, sabemos que existe un discurso que apela a este tipo de trabajos pensando en que “si no les dan trabajo ahí no tendrían trabajo” pero justamente esta nota es para pensar que debe, que necesitamos tener más opciones de trabajo para todas las cadenas de producción de cualquier industria, no sólo de la moda.

¿Les suena este panorama al tan sonado Blangladesh?, desde mi perspectiva, aunque sea un tipo diferente de tragedia, sigue siendo a final de cuentas una tragedia que estas cosas sigan pasando, porque sí, siguen pasando y la actual pandemia, como en todos los demás aspectos, está dejando ver las brechas socioeconómicas del país, que incluyen la increíble cantidad de trabajadores que están muriendo dentro de las maquiladoras, pero eso quizá es historia para otra nota.

Fuentes:

Tabla de Salarios Mínimos Generales y Profesionales por Áreas Geográficas

El sueldo promedio en maquiladora en Juárez es de $946.75

Esto es lo que sabemos de la huelga de maquiladoras en Tamaulipas

Las maquiladoras de Ciudad Juárez van cesando su actividad a golpe de muertos

Workers in Mexico’s border factories say they can barely survive, so they’re turning to unions

Strike victory for Mexican sweatshop workers

Instagram: @Fran_bahena

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