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Sí existe el consumo responsable en la moda y aquí te digo cómo practicarlo

Por Francelia Bahena

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El mundo está polarizado, esa es una realidad y estos discursos polarizados se extienden hacia la moda en todos los debates sociales que retoma ¿hay racismo en la moda? ¿Hay clasismo? ¿Qué tan feminista es vender “playeras feministas”? ¿El fast fashion puede ser responsable? Todos tenemos una opinión sobre estos cuestionamientos, pues además de vivir en un mundo polarizado también vivimos en uno globalizado.

Hoy, te voy a compartir mi opinión como profesora de Moda sustentable sobre uno de los temas que más ruido (me) han hecho en los últimos meses y que llevo reflexionando desde el 2017 ¿Existe el consumo responsable?

Para empezar debemos aclarar que el consumo no es para nada lo mismo que el consumismo, y quizá por eso muchas personas se confunden cuando dicen que es imposible que exista el consumo responsable en el mundo en el que vivimos.

Cuando hablamos de consumo hablamos de tomar para satisfacer nuestras necesidades, en este artículo hablamos específicamente de la necesidad social de vestirnos, por ejemplo. Hablar de consumo es abordar algo natural para la vida, para existir es necesario consumir: consumimos oxígeno, consumimos minerales, consumimos comida y recursos naturales para poder estar vivo, eso no es malo, es parte de la vida y afortunadamente muchas de las cosas que consumimos tienen un ciclo sin fin (así es, como en el Rey León) en donde todo se regenera.

Entendiendo las pases con el concepto del consumo y sabiendo exactamente qué es lo que implica podemos empezar a entender más fácilmente como es que naturalmente el consumo responsable sí existe desde nuestra existencia misma.

Pero los humanos muchas veces explotamos todo lo que está a nuestro alrededor y tergiversamos las cosas para nuestro placer, ya no únicamente para nuestras necesidades. Es entonces que pasamos del consumo al consumismo, es decir una toma excesiva e innecesaria de los recursos a nuestro alrededor, incluyendo la ropa.

fast fashion – Scarlett minz

Cada vez es más común ver publicaciones de marcas que transitan hacia la sustentabilidad, ya sea como una estrategia de marketing o porque efectivamente desean cambiar las formas de producción dentro de la moda.

Quizá uno de los ejemplos más claros es el continuo esfuerzos del gigante del fast fashion, H&M, lanzando a Maisie Williams como su primera embajadora sustentable en colaboración con el juego Animal Crossing para alentar a la Gen Z a reciclar su ropa de forma virtual, sin contar sus constantes lanzamientos de colecciones sustentables (generalmente en colaboración con marcas ya posicionadas como sustentables), lo que hablar de cómo se están esforzando fuertemente en limpiar su imagen que por años ha sigo negativa en cuanto a políticas por la sustentabilidad.

La vida está transitando hacia lo que se espera sean modelos de negocio sostenibles, lo que en un futuro tendría que implicar que eventualmente el sistema sea más lento o que se encuentren nuevas formas de ventas si se quieren mantener las ganancias sin sacrificar al medio ambiente o la sociedad en el camino (trueques o préstamos apuntan como el futuro, sin embargo no debemos olvidar que la opción de ropa virtual cada día se populariza más).

En ese sentido, la gente pregunta constantemente ¿Qué tan bueno es, en vez de consumir ropa hecha con los modelos de producción tradicionales, consumir ropa de forma responsable? Evidentemente de primera instancia si lo planteamos así es muy obvia la respuesta, pues consumir ropa responsablemente siempre será una mejor opción, intentar cambiar (aunque falles) ayuda mucho más que no hacer absolutamente nada. Pero en la práctica muchas veces las cosas cambian.

Consumir ropa de forma sustentable no quiere decir que la única opción que existe es comprar ropa hecha con materiales naturales/orgánicos/reciclados, cuidar los materiales de elaboración de las prendas es sólo una parte de cómo una marca puede ser sustentable.

Luca mainini moda en vogue GIF - Find on GIFER

Y el marketing nos ha dicho (y falsos análisis también) que comprar es la única forma de consumir de forma responsable, cuando la realidad es que no, una forma rápida en la que puedes ser un consumidor responsable y que muchas veces ni siquiera se menciona es algo tan sencillo como tratar de planear todas tus compras: si quieres renovar tu clóset por ejemplo, lo primero que deberías hacer (así como cuando vas al súper) es hacer una lista de cosas que verdaderamente te falten y pienses usar, así cuando vayas a comprar algo será eso que ya sabes y analizaste previamente que realmente te faltaba en tu clóset.

Otra forma de ser un consumidor responsable es prefiriendo las alternativas de renovación, es decir, apoyando nuevas formas de satisfacción de necesidades como el trueque.

Pero seamos realistas, no todos viven bajo las mismas circunstancias y muchas veces en la ropa de segunda mano o mediante trueques no puedes llegar a encontrar (o no tienes el tiempo para encontrar) la ropa formal que le piden a una mujer oficinista, por ejemplo, si ese es tu caso, cada vez hay más opciones accesibles sobre marcas que te ofrezcan ropa específica de un estilo a precios justos. Y para conocer muchas opciones puedes recurrir al highlight de martes de marcas en Noise.

Otro de los mejores consejos que te puedo dar para ser un consumidor de moda responsable es invertir en básicos, una buena playera blanca de bambú, un par de jeans para toda tu vida adulta, un top nude, por ejemplo. ¿Piensas que los básicos responsables son caros? Estas pensando mal, porque aunque seguro sí hay marcas caras, generalmente y afortunadamente, las opciones que recopilamos en los martes de marcas de básicos de Noise son bastante accesibles o con precios justos.

Por ejemplo, aquí te dejo esta opción llamada Elementa, que te va a durar (en buenas condiciones de lavado) 5 veces más que una playera de algodón pero con todos los beneficios de una fibra natural que además al finalizar su uso lo podrás reincorporar al sistema e incluso compostar y va a ser la cosa más versátil del mundo para usar.

Ya por último y antes de terminar con este artículo de opinión recuerda no caer en falsos escenario utópicos que no aporten nada a la discusión sobre la sustentabilidad, es decir, debes tener en claro que el problema es el consumismo, no el consumo y no sentirte culpable si en algún momento necesitas algo nuevo.

Es imposible que en el escenario actual en el que vivimos la gente deje de comprar de la noche a la mañana, así que pedir eso o imaginar escenarios donde la gente dejará de hiperconsumir no es la solución. Aunque como primera acercamiento a una reflexión profunda es buena, si te clavas en ese discurso eventualmente le darás vuelta panoramas irreales. Debes construir desde la veracidad.

De hecho no existe una solución definitiva al problema medioambiental que tenemos encima, pero buscar formas de transición sanas, no irreales, que planteen escenarios en donde la economía, el medio ambiente y la sociedad convivan de forma amistosa es un gran inicio para desmitificar las falsas teorías sobre sustentabilidad en la moda. Conclusión: El consumo responsable sí existe ¿tú qué opinas?

Instagram: @fran_bahena

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