NOISE MAG

Confecciones Zafadas: el arte de reinterpretar textiles

Confecciones Zafadas: el arte de reinterpretar textiles

Confecciones Zafadas: el arte de reinterpretar textiles

Confecciones Zafadas: el arte de reinterpretar textiles

Confecciones Zafadas: el arte de reinterpretar textiles

Por Diana GarcíaA tan solo poco más de un año de su apertura, Confecciones Zafadas (CoZa) se une a la escena de la moda sustentable en México con una propuesta única e innovadora que transforma la ropa ya existente en prendas incomparables desde una mirada experimental que juega con los diseños de manera consciente y con la autenticidad que los caracteriza.

Apasionada por la ropa de segunda mano, Arantxa Castellanos, fundadora de CoZa, tiene como lema “reinterpretar los textiles”. El upclying funciona a partir de la conversión de un artículo antiguo en una pieza con un nuevo significado y utilidad; esta alternativa en moda ha creado una comunidad de jóvenes diseñadores y fanáticos del -también llamado- suprarreciclaje en el país.
Con un enfoque creativo y el propósito de un cambio, Arantxa fusiona su pasión por confeccionar prendas significativas con su carrera en comunicación gráfica para crear una marca sostenible y un branding identificativo que va en crecimiento desde Guadalajara, Jalisco.

¿Cómo defines Confecciones Zafadas? ¿Qué representa la marca y cuál es su propósito?

Este proyecto nace porque yo soy muy fiel creyente de la segunda mano, de las segundas oportunidades. Crecí usando ropa de segunda mano, del tianguis, de bazares, de todo este mundito, entonces entiendo más esta parte consciente de la ropa, de la moda, del fast fashion y empiezo a darme cuenta, que no me gustaba ese mundo y yo defendía mucho el usar ropa de segunda mano, entonces fue cuando empecé a visualizar qué quería hacer con moda.

Fue como que “quiero ser parte de este mundo” de algo más slow fashion, algo más sustentable. Entonces a mí me hizo mucho sentido el upcycling como una manera de anteponerse a este mundo que va tan rápido, este mundo que se rige por tendencias, por micro tendencias, donde se produce muchísima ropa, donde ya existe muchísima ropa, el upcycling es como a darle otra cara, como no ser parte, sino como una pequeña revelación ante todo este tema.

Fue como “sí, creo que me gusta más, va con mis ideales, con mis pensamientos”, entonces para mí fue como que se puede hacer ropa interesante, se puede hacer ropa de una manera un poquito más artesanal, con propuesta y todo se puede hacer reutilizando textiles que ya existen, que también es otra de mis bases, que siempre trato de trabajar con ropa o textiles que totalmente ya existen, que ya tuvieron una huella en el mundo y me gusta volver a darles otra vida y otra visión.

¿En qué momento decidiste crear una marca dedicada al upcycling?

Decido hacerlo en el momento en el que tenía un bazar y ese bazar yo sabía que era algo transitorio porque soy muy fan de la ropa de segunda mano, entonces cuando me empiezo a quedar con mucha ropa que no se me vende, fue como que “bueno, ¿qué más puedo hacer para que la gente le interese esta prenda?”, porque a lo mejor yo le veo potencial, pero a lo mejor no todos, entonces ahí me empieza a generar esta cosquillita de “¿qué pasaría si lo corto, si lo empiezo a modificar?”, y en ese momento decido comprarme mi máquina de coser con mis ahorros y el resto es historia. Desde que llegó mi máquina de coser no la solté nunca.

¿Cuál es el proceso de creación de una prenda de CoZa? Desde la inspiración, el diseño, hasta la búsqueda de materiales.

Es todo muy experimental, poco a poco he estado estructurando un poquito más mis decisiones en cuanto a que antes compraba de todo, como que no tenía un camino y ahora lo he estado acotando un poco, pero sí, casi todo ha sido muy experimental.

Estoy tratando de tener ciertas líneas, ciertas prendas que se puedan estar rehaciendo, porque al ser upcycling, sí o sí son prendas únicas, porque difícilmente te vas a volver a encontrar la misma camisa con el mismo color o estampado, mayormente son piezas únicas, pero lo que estoy intentando hacer es tener ciertos diseños o modelos que puedan ser replicables, eso me ayuda un poco a definir qué es lo que necesito buscar en la paca, que si camisas, que si jerseys, que si t-shirts, por ejemplo.
Lo que me inspira mucho es tratar de ver siluetas, me gusta mucho cuando las prendas te hacen una silueta diferente, las amorfosidades a mí me encantan, todo lo amorfo, lo que tenga mucha textura, para mí es muy satisfactorio.

Me fascina mucho el hecho de que una prenda, de ser una camisa de señor pueda pasar a ser una camisa con mucho más volumen y textura, eso para mí es muy reconfortante y siento que es muy interesante, como una prenda que dicen “¡wow! ¿por qué está así llena de bolas? o está llena de…” no sé, ese tipo de reacciones me gustan y lo veo como una manera de darle otro vibe completamente diferente.

También lo que me gusta mucho es no generar tanto residuo, trato de que el hecho de hacer una prenda no me vaya a generar residuos que al final terminan en la basura o cuestiones así, como tratar de ser muy cuidadosa y aprovechar la prenda lo más que pueda.

¿Cuánto inviertes en ropa y artículos de segunda mano? ¿A qué lugares te acercas a buscar material?

Siempre que voy al tianguis, trato de ir con un plan en mente, voy con una lista de conseguir tantas camisas, conseguir tantas t-shirts, trato de ir con un presupuesto de 600 pesos máximo cada vez que vaya y si pudiera decir, al mes voy unas tres veces al tianguis específicamente a surtir. Trato de acotar mi presupuesto porque si no una gasta y no tiene fondo, así que en prendas base trato de ser muy cuidadosa de seleccionar.

En materiales si va variando mucho, lo que más gasto definitivamente son hilos, bies, de repente impresiones, porque me gusta mucho que toda mi experiencia de venta de piezas no solo se quede como una prenda y ya, sino que tenga una etiqueta bonita, con intención, que cuente algo de la marca, entonces esos son mis gastos más significativos, prendas base, materiales e impresiones.

Como diseñadora y dueña de una marca, ¿Cuál es el panorama del upcycling en México desde tu punto de vista? ¿A qué retos te enfrentas?

Siento que ahorita el upcycling fuera de que está como de moda o ya ha estado de moda varios años, siento que hay mucha propuesta, muchas visiones diferentes para distintos mercados, eso es algo que me gusta mucho ver, soy muy observadora. Me gusta que esto está creciendo tanto, que se está haciendo como una comunidad, siento que sí está creciendo y también están agarrando un estilo muy diferente.

Ese abanico de opciones está chido porque ya no solo le estás hablando a un tipo de consumidor o comprador, ya cada quien tiene su público y eso está chido, que siempre va a haber competencia, claro, cuando se trata de vender y se trata de ropa y de moda, obviamente ahorita está súper cargado todo, pero está chido que cada quien tiene su versión del upcycling, cada quien está contando una historia diferente con sus prendas, eso se me hace súper inspirador.

Y siento que, en México, qué chido que está creciendo, no siento que todo el mundo lo conoce como tal o quizás necesitan un poco más de contexto, pero creo que es algo que se va a dar con el tiempo, a lo mejor necesitamos un par de años más para que sea algo mucho más normalizado. Estaría super chido que hubiera más influencers que realmente se enfocaran un poquito más en reciclar, upcyclear o usar un poco más de prendas así, ese es un universo que estaría interesante ver.

¿Qué mensaje le darías a los lectores sobre el consumo de upcycling?

Yo sé que consumir una prenda de upcycling no va a hacer que cambie la dinámica actual de moda y producción, toda esta sobresaturación de ropa, de prendas, sé que no es lo que va a cambiar, ni es como una condición, pero siento que puedes empezar a entender. Cuando tú buscas algo upcycling o cuando consumes o cuando tú te regalas algo upcycling, puedes empezar a entender un poquito más porqué hay personas que están haciendo esto, porqué hay personas detrás que están buscando maneras de reutilizar algo que ya existe.

Entender más esa dinámica, entender que hay una sobresaturación de ropa, que a lo mejor no hay que comprar ropa tan seguido sino ser más conscientes y ser más selectivos, encontrar prendas que hablen o expresen más nuestra esencia, ser un poquito más cuidadosos con eso.

Al estar diciendo “está de moda el encaje o equis silueta” voy a estar buscando comprar algo que está de moda, en lugar de algo que a mí me refleja un poquito más o que habla un poquito más de mi personalidad, siento que ese es mi panorama ahorita, que, si consumes upcycling, tal vez puedas empezar a entender por qué hay quienes lo están haciendo y están tratando de hacer algo interesante con ropa que ya existe.

¿Qué metas deseas alcanzar con Confecciones Zafadas?

Me emocionaría muchísimo llevar mis prendas a otro continente, es un gran sueño ver que algo que yo hice exista en otro país así súper diferente y que sea apreciado, me gustaría mucho que pudiera crecer y llevarlo a otras ciudades.

Aquí en México, me gustaría establecer más mi producción, porque yo sola hago redes sociales y todo, me gustaría tener una producción mucho más chida en Guadalajara, Ciudad de México y otras ciudades, poder tener más presencia, que conozcan mi marca y mi visión del upcycling.

Además de esto, que puedan darse la oportunidad de conocer otros proyectos, que a lo mejor a través de mí puedan conocer e interesarse más por el upcycling y digan “¿quién más está haciendo upcyling? quiero conocer más” eso estaría muy chido.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida por Leslie Cruz (@lesliecuga_)

Resignificar y darle valor a una prenda que había quedado en el olvido es una acción casi poética. Un arte que, por medio de la ropa, cuenta una narrativa más profunda, ya que al adquirir un artículo de upcycling, llevas contigo una pieza con historia e intención. Diseñadores como Arantxa, inspiran a tomar consciencia sobre el consumo desenfrenado que observamos actualmente.

En una realidad que se siente sobresaturada, el reciclar ropa aparece como una rebelión ante la industria contaminante del fast fashion y nos invita a reflexionar antes de adquirir un producto; ¿qué significado tiene para mí esta prenda? ¿qué impacto estoy generando con esta compra? El upcyling nos enseña que la moda no tiene que sentirse vacía, sino apreciada y valorada.

¡COMPARTE!

Facebook
Twitter
LinkedIn
On Key

Related Posts