Entre lo real y lo imaginado: la nueva colección de Sandmade es toda la magia que buscamos este verano
A once años de su fundación en Playa del Carmen, Sandmade presenta una colección que se aleja de la lógica inmediata del beachwear para acercarse a un estado más introspectivo. Etérea, su propuesta para SS26, se construye desde una idea sencilla pero poco explorada dentro de la categoría: la ropa de playa como extensión de un momento personal.
La colección no parte de un destino, ni de una tendencia, sino de una sensación, ese estado en el que el tiempo se percibe más lento, confuso, casi como un sueño.
Hay una intención clara por trabajar desde lo intangible. Las prendas no buscan imponerse visualmente, sino acompañar a quien las viste desde un lugar más íntimo. Siluetas ligeras, textiles que responden al movimiento del cuerpo y una construcción que prioriza la comodidad sin perder estructura.
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En términos visuales, Etérea propone una serie de prints que la marca nombra como vainilla, fresia, magnolia, amapola, malva y camelia, con acentos más definidos en rojo y celeste, combinaciones que nos transmiten ese estado de tranquilidad que solo la playa y el verano son capaces de hacernos sentir. Los prints funcionan como pequeños guiños a ese estado entre el sueño y la realidad: puntos que aparecen de forma repetitiva, casi como pulsaciones, y rayas que marcan dirección sin necesariamente ser rígidas. Hay una intención clara de mantener el ritmo, pero no la velocidad.
Las piezas se dividen en sets de bikinis que parten de estructuras simples, combinables entre sí, junto con una expansión hacia prendas que salen del contexto playero: camisas de popelina, conjuntos de lino italiano, vestidos ligeros. Esta apertura sugiere una evolución natural de la marca, que comienza a construir un guardarropa más amplio sin perder su punto de origen.
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Más allá de solo hablar de versatilidad desde la tendencia, la colección propone algo más específico: continuidad. Las prendas no están pensadas para momentos aislados, sino para integrarse a nuestras rutinas y habitar nuestros guardarropas desde la atemporalidad.
En un momento donde la moda de playa suele responder a ciclos rápidos y a una constante renovación visual, Sandmade apuesta por una aproximación más consciente. Quizá ahí es donde la colección encuentra su mayor acierto. En entender que el verano no siempre es pasajero y fugaz, también puede ser un sentimiento que nos acompañe a lo largo de las estaciones y facetas de nuestra vida.



