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¿Será posible que una prenda logre mitigar al cambio climático?

Por Marcela Guevara

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Me acuerdo que en secundaria y prepa ya estaba cansada de escuchar el mismo discurso sobre el calentamiento global que pasaban a decir mis compañeras. Comenzaban con un ejemplo sobre cómo la capa de ozono cada vez tenía más hoyos y que éstos eran consecuencia de malos hábitos que nosotros, los humanos, habíamos adquirido con el paso de los años. Luego nos dieron el significado de lo que realmente era el calentamiento global, obviamente con sustento de grandes medios de comunicación y de libros que quizá jamás leímos completos. Finalmente cerraban con una gran frase para motivar a los escuchas a hacer un cambio.

La verdad es que, fueron muy pocos los discursos que me cautivaron y llamaron mi atención para en verdad preocuparme por lo que estaba sucediendo en la Tierra. En la universidad, pude ver cómo los desastres naturales se intensificaban, se extinguía una gran cantidad de fauna y las consecuencias de nuestros actos eran cada vez más visibles. 

A muchos nos llamó la atención, hicimos una pausa para reflexionar y ver alternativas para  corregir esos malos hábitos que habíamos creado y amortiguar las horrendas consecuencias siendo una de ellas, el cambio climático.

En un inicio, la frase “cambio climático” para mí, era el sinónimo de “calentamiento global”. Vaya desinformación. Ahora, una breve explicación: el calentamiento global es el aumento de la temperatura promedio en la superficie de la Tierra. Mientras que, el cambio climático es todo en uno, incluye el calentamiento y efectos secundarios, es un cambio en el clima que se da en toda la Tierra a largo plazo.

El cambio climático es el gran monstruo al que le tengo miedo desde hace tiempo y que igual, es el miedo de muchas personas más. ¿Dónde y cómo vamos a vivir en unos años más? ¿Podremos ir a la montaña a respirar “aire limpio”?

Uno de los principales contribuyentes al cambio climático es el dióxido de carbono (CO2),un gas incoloro e inodoro que se encuentra en el aire que respiramos, es el resultado de la quema de cualquier sustancia que contiene carbono. Sí, también me lo enseñaron en secundaria, es un gas que forma parte esencial de nuestro organismo pero, de esto lo que resulta dañino es el CO2 que se desprende de la quema de combustibles fósiles (ver ciclo del carbono).

Grandes compañías globales lo están apostando todo para bajar su producción de dióxido de carbono, con propuestas ingeniosas para aportar a la mitigación del cambio climático. Sí, dentro de éstas están los conglomerados como INDITEX y H&M, que a decir verdad, sus esfuerzos no son de mucho en comparación con otras industrias manufactureras pero, como dicen, “algo es algo”. Esta industria, “es responsable de más emisiones de carbono que los vuelos internacionales y el transporte marítimo combinados, que ascienden al 10% de todos los gases de efecto invernadero emitidos a nivel mundial, según cifras del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA)”, escribe Matthew Ponsford, reportero para CNN.

Todos estos esfuerzos parten de la innovación, ya sea en la innovación de sus cadenas de producción o en la innovación de sus productos.

En un principio, observaba que los esfuerzos que se hacían por parte de algunas marcas eran mínimos… solo hablaban de reciclar y nunca de eficientizar procesos, upcyclear su pedacería o de incluso atreverse a innovar sus textiles.

Sin embargo, hoy confirmo que cada día nacen nuevas innovaciones textiles que parecen dar estar un paso más cerca de la meta del largo camino que es la sostenibilidad. Hace poco, conté cómo la piel vegana a base de hongos es una alternativa para reducir la crueldad animal y ahora te cuento que, es posible que ahora nuestra ropa posiblemente esté viva para ayudarnos a limpiar el aire.

La diseñadora canadiense-iraní Roya Aghighi quiere que imagines que tu blusa está viva. Trabajó en conjunto con un grupo de científicos de la University of British Columbia (UBC), para desarrollar un tejido vivo y biodegradable llamado, Biogarmentry. Está hecho de algas, éste textil biofabricado fotosintetiza para purificar el aire a nuestro alrededor. Inmediatamente pensé en ella como si fuera el kombucha de la ropa, seres vivos que nos ayudan a sentirnos bien y propagar un entorno limpio.

Roya Aghighi crea bioprendas capaces de generar oxígeno - despiertaYmira

Uno de los objetivos de Aghighi es el cambiar nuestra relación con la ropa, pasar del descuido con el fast fashion a tener una conexión más empática en la que sintamos a nuestras prendas como una extensión de nosotros.

Esta prenda innovadora tomó forma de una chaqueta o un poncho que parece impermeable. La UBC afirma que es el primer textil vivo y fotosintetizante, sin embargo, aún están en la etapa de prototipaje y lejos de la producción en masa. (Entérate de más detalles sobre este proyecto, aquí)

Ya llegará el día en el que podremos tocar esta tela y ver cómo con un poco de luz solar y agua, las algas de una sola célula cobran vida para reducir nuestra huella de carbono.

Sé que no todas las casas de moda o marcas reconocidas comenzarán a mostrarnos textiles innovadores en sus próximas colecciones, porque ningún cambio sucede de la noche a la mañana, o quizá sí… a estas alturas todo me sorprende;  pero estoy segura de que estamos más para allá que para acá. Sin duda este tipo de proyectos independientes e impulsados por científicos están comenzando por desafiar a la industria de la moda a reimaginar formas para aportar a la mitigación del cambio climático.

Pon Fe y Esperanza en tu Vida: TEJIDO 100% NATURAL QUE CONVIERTEN EL  DIÓXIDO DE CARBONO EN OXIGENO... Biogarmentry de Roya Aghighi.

Instagram: @Marceguevaram

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