¿Qué es un Análisis de Ciclo de Vida y eso en qué ayuda a la moda?

¿Qué es un Análisis de Ciclo de Vida y eso en qué ayuda a la moda?

¿Qué es un Análisis de Ciclo de Vida y eso en qué ayuda a la moda?

¿Qué es un Análisis de Ciclo de Vida y eso en qué ayuda a la moda?

¿Qué es un Análisis de Ciclo de Vida y eso en qué ayuda a la moda?

Por Francelia Bahena

Qué bien vamos avanzando en el mundo de la moda y la sostenibilidad, personalmente en este momento ando muy positiva y creo que finalmente estamos encontrando prácticas ambientales y sociales reales aplicables a la industria de la moda, que nos están permitiendo avanzar de una forma sostenible.

Muchos de estos avances han sido incitados gracias al consumidor, que sigue exigiendo (y sigue creando presión mediática) mejores prácticas, mejor calidad y precios accesibles para la ropa que se compran, empujando a las empresas a que inviertan en tecnología que ayude a estos fines; pero otras se han desarrollado debido a la necesidad comercial de algunas empresas por mejorar su producción, como es el caso del tema de hoy: El análisis del ciclo de vida (ACV).

Para entender a profundidad este complejo tema, hoy no solo te voy a resumir y explicar la información científica que existe sobre el ACV, también entrevisté a mi amiga personal, upcycler favorita e ingeniera ambiental (y primer persona que me introdujo al mundo del ACV): Daniela Bañuelos ¡empecemos!

A grandes rasgos, un ACV es una herramienta de gestión ambiental, pero más puntualmente  “es una metodología que intenta identificar, cuantificar y caracterizar los diferentes impactos ambientales potenciales, asociados a cada una de las etapas del ciclo de vida de un producto.” Es decir, un ACV va a indagar en los procesos de producción de un producto en todas sus etapas, desde la extracción de las materias primas hasta el desecho del producto.

El primer ACV se realizó en 1967 por el Midwest Research Institute (MRI) para identificar en qué parte de los procesos de producción se estaban malgastando recursos para así reducir los costos de creación de los productos de una empresa que todos conocemos: Coca Cola. Según el reporte, este ACV también ayudó, en consecuencia, a reducir sus emisiones en el ambiente.

La metodología utilizada para que un ACV sea posible y esté completo ha cambiado mucho a lo largo de los años y ha sido perfeccionada por diferentes compañías que ofertan este servicio, por lo que los métodos son muy variados:

“Hay muchas metodologías, mínimo 8. Las dos que yo he investigado son Resight and Point, que convierte los datos en daños a la salud y ambiente; e IPP que lo traduce en unidades térmicas de dióxido de carbono.”

La Society of Environmental Toxicology and Chemistry (SETAC) fue la primera en interesarse por estandarizas estas metodologías y en 1993 lanzó los primeros lineamientos a partir de los cuáles debía llevarse a cabo de forma correcta un ACV. A raíz de eso, la ISO se interesó por ese reporte y apoyó para establecer “una estructura de trabajo, uniformizar métodos, procedimientos, y terminologías”, y así se terminó creando la norma ISO 14040:1997, que consta de cuatro fases:

  1. Definición de los objetivos y el alcance
  2. Análisis del inventario.
  3. Evaluación del impacto.
  4. Interpretación de resultados.

Todo esto suena como un sueño, uno complicado pero a final de cuentas que existan este tipo de herramientas para los productores permite reducir costos mientras al mismo tiempo gestionas la realidad del impacto ambiental del producto de tu empresa. ¿Entonces por qué no todos estamos haciendo ACVs para todos los productos que usamos en nuestras vidas… hay un problemita.

Problemita encontrado en los Análisis de Ciclo de Vida

La cosa es que un ACV no es accesible o viable para todas las empresas e incluso aunque parezca que sí, puede llegar a ser inútil. De hecho, entre 1970 y 1974, la Environmental Protection Agency (EPA) realizó nueve estudios de envases para bebidas. “Los resultados sugirieron no utilizar el ACV en cualquier estudio, especialmente para empresas pequeñas, ya que involucra costos altos, consume mucho tiempo e involucra micromanejo en empresas privadas.”

Según Dani, uno de los grandes problemas para hacer un ACV es su elevado costo: “Los datos recabados después de la investigación se meten en un software, estos softwares son especiales dependiendo cada compañía que lleva a cabo el ACV y debido a la tecnología empleada, son muy caros, es costoso utilizar esos programas. Generalmente los datos arrojados por los softwares se interpretan en dos métodos, uno que mide en unidades de daño de dióxido de carbono y otro que mide en daños al ambiente y salud, con datos un poco más específicos.”

Por esta misma razón, se recomienda que antes de lanzarte a pagar por un ACV analices todas las herramientas de gestión ambiental disponibles a tu alcance. Sin embargo, aun con todo esto, el concepto de “ciclo de vida” está incorporándose a todas las herramientas de gestión ambiental y, respecto a los datos, el ACV como herramienta está utilizando datos surgidos de auditorías ambientales que, si bien, hace un poco más accesible el costo, también hacen al análisis menos exacto.

Pero haber, las advertencias lanzadas por la EPA fueron hace casi 50 años y no están enfocados en la moda ¿Qué pasa con los ACV en la moda?

El Análisis de Ciclo de Vida en la industria de la moda

El primer ACV en la industria de la moda lo hizo Levi’s en el 2007 y estuvo enfocado específicamente a medir el impacto de su producto estrella, el Levis® 501® en Estados Unidos. Gracias a ese ACV Levi’s identificó que debía mejorar sus procesos específicamente en la utilización de agua y de energía pues los mayores impactos de su producción se generaban en dos áreas: cultivo de algodón y cuidado del consumidor.

Gracias a esto, Levi’s tuvo la capacidad de empezar con programas de reducción en sus recursos que verdaderamente necesitaba la compañía, dándonos un ejemplo de gestión de recursos empresariales exitoso. Creó el programa Levis® Water<Less para reciclar/reusar el agua de sus mismo procesos de producción. Puso en marcha campañas de concientización con sus consumidores para alentarlos y enseñarlos a cuidar mejor sus jeans. Y por último se unió a la Better Cotton Initiative® para comprometerse a utilizar algodón certificado que use menos químicos en su producción y apoye a los agricultores del mismo a llevar una vida digna.

Pero la cosa no se quedó ahí, después, en 2013 se realizó un segundo ACV intentando reducir aún más el impacto ambiental de la compañía, esta vez en tres productos diferentes: los jeans Levis® 501®; unos jeans Levis® para mujer; y los Signature Khakis de su marca hermana Dockers®. Con este nuevo reporte lograron seguir mejorando sus prácticas sostenibles desde un punto de vista informado, además, hicieron públicos estos reportes para que cualquier otra compañía pudiera tomar como base esa metodología e implementarla en sus propios ACVs o compararla con sus productos para adoptar iniciativas similares. ¡Yeiiiiii!

Y así es como llegamos a la última parte de este artículo (y mi parte favorita), el momento en donde todo este desglose de información se acota a nuestro contexto:

¿Qué tan real es hacer una ACV en una empresa mexicana?

En un inicio la respuestas de Dani no fue muy alentadora: “Tendríamos que ver de qué tamaño es la empresa, qué tantos productos tiene y saber si toda su maquila se hace en un solo lugar, porque los ACV son muy específicos y tienes que ser así de acotado pues eso permite tener mucha más certeza de los flujos de materia, la investigación debe ser muy extensa.”

Es importante mencionar que, como en el ejemplo de Levi’s, la empresa que esté dispuesta a aplicarlo debe tener total transparencia en cada proceso involucrado en la elaboración de sus productos, pues si no sus datos no serán exactos y el gasto habrá sido en vano “Ser tan transparente en tus procesos es algo de lo que no todas las empresas estarán preparadas para mostrar”.

Pero aquí estamos para plantear soluciones a los problemas, así que con este último subtema terminamos:

¿Qué alternativas tenemos?

“Se puede visualizar mejor si aplicamos un análisis de flujo de materia. En éste se analiza lo más cerca y profundamente posible de donde vienen los materiales y dónde se están realizando nuestros procesos para poder identificar cuáles son los impactos de nuestro producto. Es decir, a lo mejor no podemos ver al campesino recolectar el algodón y seguir del proceso hasta llegar a la fábrica donde se transforma, pero a lo mejor sí podemos empezar a buscar lugares en donde la materia esté certificada para saber lo más posible qué se está utilizando en nuestra producción.”

Dani recomienda a las marcas de moda interesadas en conocer estos puntos de oportunidad para su negocio, hacer una evaluación ambiental siguiendo los flujos de materia. “Esto se puede hacer en un excel y se puede medir en agotamiento de recursos, es decir: Sabemos que esta blusa usó algodón y para hacer algodón se necesitan x litros de agua y x litros de uso de suelo, entonces este es el gasto energético que genera.”

Ahora bien, aunque un AFM es más conveniente en el panorama ya mencionado, toma en cuenta que aún así para que tenga sustento se tiene que tener acceso a toda la cadena de producción o tener múltiples certificados que nos ayuden a dar garantía.

“La diferencia entre uno y otro es que el ACV es cuantitativo, tiene cifras exactas respaldadas en bases de datos que durante años han sido recabados por científicos y el AFM es cualitativo por lo tanto tiene interpretaciones personales en cada dato arrojado.”

Wow, ahora sí nos aventamos una clasesota, espero este artículo te ayude a ti, a tu empresa, emprendimiento o proyecto y si es así, avísanos, nos encantaría conocer personas que gracias a Noise han mejorado de una forma sana su ambiente laboral para generar una mejor industria.

Fuentes de información

Romero Rodríguez Blanca Iris. El Análisis del Ciclo de Vida y la Gestión Ambiental. Disponible en: https://www.ineel.mx/boletin032003/tend.pdf

Del Campo, Carolina. Análisis de ciclo de vida de un producto de indumentaria a partir del uso de herramientas múltiples Disponible en: https://www.ridaa.unicen.edu.ar/xmlui/bitstream/handle/123456789/2183/del%20Campo%20Carolina.pdf?sequence=1&isAllowed=y

The life cycle of a jean. Levi’s Strauss & Co. Disponible en: https://www.levistrauss.com/wp-content/uploads/2015/03/Full-LCA-Results-Deck-FINAL.pdf

Sanz Ramírez Claudia Marcela. Los ciclos de la moda. Enfoques teóricos y propuesta para el sector del cuero, calzado y marroquinería. Disponible en: http://bibliotecadigital.usb.edu.co/bitstream/10819/4563/1/Ciclos_moda_enfoques_teoricos.pdf

Entrevista presencial a Daniela Bañuelos, ingeniera ambiental. 4 de marzo del 2021.

Instagram: @fran_bahena

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