La cerámica ilustrada con fresas y muchos perritos de Heleh

La cerámica ilustrada con fresas y muchos perritos de Heleh

La cerámica ilustrada con fresas y muchos perritos de Heleh

La cerámica ilustrada con fresas y muchos perritos de Heleh

La cerámica ilustrada con fresas y muchos perritos de Heleh 

Por Claudia Aguilar

Al perfil de Instagram de Heleh llegué, porque un día estaba buscando tazas para el hogar. La vida adulta, le dicen. Su feed es un catálogo enorme en el que hay platos, vasos y hasta vajillas llenas de coloridos dibujos. Ninguna pieza es igual a otra, pero sí tienen algo en común: en ellas hay frutas, lomitos y retratos. 

Aquí encontré mi próxima taza y hasta unos platos con “defectitos” que estaban en descuento. ¿Es esta la emoción que mi mamá sentía cuando encargaba sus Tupperware? Yo creo que sí. Con razón, ella como muchas mamás se molestaban cuando los olvidábamos en la escuela: eran sus preciosos accesorios y utensilios con los que iban armando su hogar, como ahora yo lo hago con estos sets ilustrados. La diferencia: están hechos al gusto de cada persona. Y, como diría su creadora de 27 años, “tienen alma”. 

Platiqué con Heleh Blanco para conocer más de su trabajo, qué es lo que la inspira y por qué decidió emprender con la cerámica. 

¿Cómo y cuándo empezaste con la cerámica?

Mi mamá también es artista plástica y desde chiquita ella siempre me ponía a pintar mosaicos o piezas de cerámica. Estudié Artes Plásticas en la Universidad de Guanajuato. Después, me fui de intercambio a Chicago, ahí tenía muy pocas opciones para escoger materias y que me las revalidaran, una de esas era cerámica, pero era más avanzada y yo no estaba a ese nivel aún. Todos sabían usar cosas como el torno y yo no, pero la maestra era muy linda y me ayudó mucho. Me puse las pilas. 

Como era una universidad a la que, si querías ir a las 4 am, podías ir.  Yo iba en la noche, ponía Netflix y sola en el taller hacía cosas. Avancé mucho por mi cuenta y me empecé a interesar más en la cerámica. 

Regresando de Chicago puse una marca, en 2016, pero era muy intermitente. Solo hacía unas cuantas piezas. En 2020, me puse como objetivo subir una foto diaria y empecé a formalizar todo un poco mejor. También armé los diseños personalizados y las dinámicas de compra a través de Instagram. Me empezó a ir mejor. 

¿Cuál fue la filosofía con la que empezaste tu marca?, ¿cómo querías distinguirte de otras marcas más tradicionales? 

Mientras estudié Artes para mí hubo una clara diferencia de lo que quería hacer. Algunos de mis compañeros de clase se querían adentrar a las galerías, a un arte más formal. A mí, ese mundo nunca me llamó la atención.

Lo que yo quería hacer eran objetos utilitarios y poder dibujar lo que quisiera, como las monitas que hago. Estas las dibujo desde que era niña, para mí son una forma de liberar mi ansiedad. Las hago sin pensar mucho. En la escuela me decían que por qué las hacía, que no eran arte. 

Al momento de hacer la marca me gustó la idea de que la gente usara mis objetos y que no necesariamente los vieran como “¡wow, la obra de arte de miles de pesos!”. Me interesaba que usaran las piezas sin temor, que las agarraran de ceniceros, que las pudieran lavar y que, si las rompían, pudieran comprar otra.  Quise hacer objetos utilitarios, sin esa culpa que te da usar algo cuando lo ves como obra de arte. 

Me encantan tus retratos de perritos, ¿cómo fue que empezaste a pintarlos? 

Empecé con prints muy femeninos, de cosas que me gustaban. Poco a poco mi estilo se transformó y a la gente le gustó mucho los retratos de animalitos, mascotas o de amigos. Hoy, es lo que más me piden.  

Yo tenía una perrita, murió hace dos años e hice la impresión de sus patitas. Sabía que se iría pronto y planeé hacer un montón de piezas inspiradas en ella. Luego, una azucarera la hice su urna, dibujé su retrato y sus patitas. Ahora tengo una gran ofrenda que dejo todo el año con sus cosas. La cerámica es parte de mi vida diaria.  

 

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Además de “al cliente lo que pida”, ¿en qué otras cosas te inspiras para crear tus piezas? ¿Cómo definirías tu estilo?

No sabía que las frutas me gustarían mucho. A mí la fresa me gusta mucho, en general, el sabor, pero también visualmente. Dibujo muchas fresas y también cerezas. Mi amiga y yo siempre decimos que la pregunta de la vida es: ¿eres team cereza o team fresita? Yo, por supuesto, soy team fresa. 

Siempre pensé que mi estilo era naíf. Me gusta hacer dibujos muy sencillos, que puedan reproducirse fácilmente.

¿Por qué elegiste la cerámica?, ¿qué es lo que más te gusta de trabajar con esta técnica?

Cuando doy talleres, la gente está muy temerosa de pintar sin que tenga un boceto. Noto mucho ese miedo a equivocarse.  Por eso, siempre les digo que así hagan una raya azul, a la hora de hornearse (en donde se le pone el brillo) se va a ver bien. El acabado de la cerámica le da un plus. Hagas lo que hagas en cerámica, siempre se va a ver increíble.

Hay personas que me pueden decir: “¿De qué hablas? Yo me tardo 10 horas haciendo una pieza y todo lo tengo fríamente calculado”. Creo que los procesos dependen de la personalidad de cada uno. En mi caso, sí, lo que más me gusta es llegar sin boceto, empezar a trabajar, crear algo que me gusta y voy a poder usar. A veces me salen objetos “defectuosos”. Yo me he quedado con varios. Creo que todos mis platos tienen ranuras y cosas. No importa que sean objetos con errores. Mi novio, que también se dedica a la cerámica, y yo tenemos un servilletero roto, un tortillero con defectos. Me da risa que, nosotros que nos dedicamos a esto, no tenemos una vajilla completa. 

 

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¿Qué le dirías a alguien que no está acostumbrado a comprar cerámica o que está conociendo estas tiendas en línea y proyectos de artistas nacionales? ¿Por qué está chido tener en casa una pieza de Heleh? 

Aunque yo pueda reproducir un mismo diseño, nunca va a ser igual. Cada objeto tiene alma. Creo que para decorar tu espacio es mucho más bonito tener cosas con alma y que fueron hechos por alguien, y que sabes quién es ese alguien. Me compran mucho para regalo y creo que para regalo es bonito dar algo personalizado. 

Creo que hace poco me di cuenta de que la cerámica se está poniendo más de moda, que más personas están haciendo estos objetos, y me da gusto, porque sé que habrá muchos objetos originales para la posteridad. Muchos objetos con personalidad. 

¿Cuál es la personalidad de Heleh?

Femenina, colorida y segura de sí misma, porque no me da miedo dar la primera pincelada. Ah, ¡y muy suertuda!

¿Tienes planes a futuro? 

Mi sueño es tener un buen stock y adentrarme más al torno, lo he abandonado un poco por hacer piezas de molde. Me encanta la facilidad de los moldes, pero también me gustaría regresar al torno y poder hacer piezas más únicas. Hacer jarrones, siempre me los piden.   

Por último, ¿dónde podemos encontrar tus piezas?

En Instagram, es más para pedidos personalizados. Y en tiendas pueden encontrar piezas que hice especialmente para ellas. En CDMX: Incendiarias, Safe Place by Girl Gang. Guanajuato: Solara. Monterrey: Trópico. Guadalajara: Nimia.  Mérida: Samia. Cancún: Espacio Wikka y CINCO boutique.

 

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Instagram: @ladamitadelosperros 

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